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SEMIFINAL - VUELTA

Liga Conferencia. El Betis completa la gesta en Florencia y jugará la final

Liga Conferencia. El Betis completa la gesta en Florencia y jugará la final
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(Foto: EFE)
viernes 09 de mayo de 2025, 00:03h
Actualizado el: 09 de mayo de 2025, 01:44h
El equipo de Pellegrini eliminó a la Fiorentina en la prórroga, en la muestra definitiva de carácter (2-2). La entrada de Abde y Ruibal, clave. Golazo de Antony y partidazos de Isco y Johnny.

El Betis ha derribado la última frontera este jueves para competir en su primera final europea en sus casi 120 años de historia. Así de grande suena, y con razón, el logro conseguido por la plantilla de Manuel Pellegrini ante la Fiorentina. En la ida de las semifinales de la Liga Conferencia fueron mejores (2-1) y en la vuelta lucieron el mentón suficiente para sobrevivir y arrancar un empate a dos que les entregó el billete para el ansiado viaje a Breslavia (Polonia), ciudad en la que se dilucidará el nombre del campeón del torneo. Para los anales quedarán las actuaciones de Isco, Antony, Johnny Cardoso y de los quirúrgicos cambios introducidos por el técnico chileno. Todos ellos son los responsables de haber llevado la Feria de Abril a la Toscana.

Esta noche enfrentaron los béticos la prueba de nivel definitiva, después de haber superado las sencillas eliminatorias que les habían medido ante el Gante (en el playoff), el Vitoria Guimaraes (en octavos) y el Jagiellonia (en cuartos). En esta fecha, en el vibrante estadio Artemio Franchi, colisionaron con un transatlántico de esta competición. No obstante, la senda de la supervivencia iba a contener multitud de trampas, como refleja esta estadística global: 51 disparos (17 a portería), 21 córners, 53 centros al área, 11 tarjetas amarillas y 33 faltas cometidas. El club 'viola' optaba a su tercera final consecutiva, dato que corrobora el excepcional proyecto ideado en los despachos por Rocco Commisso y Nicolás Burdisso, y germinado por el entrenador Vincenzo Italiano. Esta vez en el banquillo estaba el prometedor estratega Raffaele Palladino, que colocó sobre el césped a su once de gala. Recuperó al fundamental lateral Dodo y sólo le faltó el pivote Danilo Cataldi, por lo que se inventó, con éxito, reconvertir en ancla al distinguido interior Yacine Adli.

El Betis sobrevive en Florencia con Pellegrini, Isco, Antony y Abde subrayados

Pero se encontraron los transalpinos de inicio con la personalidad de un bloque verdiblanco que lleva dos meses instalado en el sobresaliente. El respingo de rendimiento colectivo que están ejecutando les tiene a un punto de jugar la próxima edición de la Liga de Campeones, ni más ni menos. Pellegrini ha convencido a sus muchachos de que la unidad y el sacrificio coral multiplica el potencial del talento. En base a ese precepto salieron al campo y domaron el ardor local. 'El Ingeniero' optó en su once inicial por buscar el dominio del cuero, juntando a Gio Lo Celso, Pablo Fornals e Isco, y la maniobra le salió redonda. Los primeros 20 minutos pertenecieron a los andaluces, en un arranque que susurraba argumentos para soñar. Presionaron con efectividad, provocando multitud de imprecisiones y de robos adelantados. Desde ahí probaron temprano a David De Gea, que sacó un disparo lejano de Antony y un centro-chut envenenado de Fornals antes del cuarto de hora. Carburaba a la perfección la propuesta visitante, con la jerarquía de Isco y de Lo Celso imponiéndose. Ambos toparon sendos intentos a continuación en los zagueros de una 'Fiore' desorientada. La jerarquía y el sudor de los creativos verdiblancos les estaba robando el protagonismo preparado por Palladino y la apasionada tribuna quedó congelada.

En cambio, el fútbol se mueve por detalles en estas alturas y un error de Youssouf Sabaly (titular junto con Ricardo Rodríguez en los laterales por la rigurosa política de rotaciones de su técnico) bastó para que los toscanos encendieran su maquinaria, con los carrileros largos llegando arriba y el mediapunta Albert Gudmundsson fluctuando entre líneas. La pérdida del lateral diestro bético derivó en una contra de Adli que conectó con un triple regate de Moise Kean (segundo pichichi de la Serie A) que desembocó en un disparo cercano al larguero -minuto 20-. A partir de ahí los locales ganaron peso y comenzaron a amenazar por medio del balón parado. Cuentan con lanzadores excepcionales, sobre todo el talentoso Rolando Mandragora. En el 22 puso en vuelo un córner afilado y Sabaly sacó bajo palos un cabezazo bombeado de Pietro Comuzzo.

En lo sucesivo, casi cada centro al área de Fran Vieites reflejaría dudas en los anti-aéreos andaluces. Mas el partido dispondría de múltiples aristas, vetas a explotar y una tendencia clara al intercambio de golpes, de modo que De Gea también padeció severas inquietudes. No en vano, en el minuto 23 Johnny lanzó una transición finalizada con un latigazo de Antony que el arquero español desvió con un paradón de foto. Y como el flujo de fútbol ofensivo por doquier no frenó, antes del descanso se registró un festival de llegadas claras (como los remates desviados por poco de Lo Celso y Kean, y el cañonazo que Johnny estrelló en la cruceta, minuto 40) y de goles. La puntería descorchó su magnetismo en el 30 de juego, cuando Antony pintó un lanzamiento de falta desde media distancia imparable. Zurdazo al palo del portero que se coló por la mismísima escuadra (su octavo tanto en sólo 21 partidos jugados en Heliópolis). Y continuación respondió Robin Gosens con un doblete de cabezazos estupendos en acciones de pizarra -tras centros notables desde la esquina de Mandragora y Adli, minutos 34 y 43-.

Así pues, los verdiblancos aterrizaron en el intermedio con la eliminatoria empatada y una sensación extraña. Habían sido mejores en el primer tiempo, envueltos en la autoridad de Isco (que las quería todas, aguantaba balones, provocaba faltas y cortaba el ritmo local). Habían competido mejor posicionados, combinado con fluidez y defendido con más intensidad y efectividad (salvo el balón parado), pero se fueron perdiendo al parón. Eso pasa a menudo cuando se juega en el 'Bel Paese', por lo que debían sacar a relucir la capacidad de sufrimiento en el examen que supuso la reanudación. Y empezaron por bajar las revoluciones de nuevo, hecho al que se sumó una Fiorentina que eligió contemporizar, con Nicolò Fagioli creciendo en relevancia en la distribución.

Los béticos jugarán la primera final europea de su historia

Le faltó al Betis una buena versión de Cedric Bakambu para granjearse aplomo. No bajó una pelota ni desahogó el atacante africano y ese debe complicó el trasiego a sus compañeros. Aún así, en el segundo acto los minutos se quemaron con un ratio de peligro en las áreas mucho más bajo que en lo precedente. Y con los preparadores moviendo ficha: Palladino metió a Amir Richardson por Adli y en los visitantes entraron el juvenil Nobel Mendy por el lesionado Marc Bartra y Ez Abde por Lo Celso. De repente Pellegrini viró su plan y pasó a replegar, ceder la iniciativa y esperar para cazar contraataques. En un sabio giro de viejo zorro que a la postre allanaría el camino. Tanto Mendy como Abde revolucionaron el evento con una irrupción automática. Con Johnny acumulando robos, Fornals recolocado en la medular y las transiciones discurriendo con naturalidad, De Gea volvió a sufrir algunas apreturas. Isco y compañía sembraron ciertas rutas frenéticas, a la carrera, que culminaron sin tino Antony y un Ez Abde que rápido demostró poseer una o dos velocidades más que sus marcadores. El regateador brasileño mantuvo un cara a cara interesante con el valioso capitán 'viola' Luca Ranieri para añadir pimienta a un envite en el que Kean asomaba con su presencia física. Su duelo físico con Natan tampoco tuvo desperdicio.

El desenlace arribó desprovisto de taquicardias, en un recorrido repleto de precauciones y tensión. Pero este partido volcánico no iba a extinguirse sin sobresaltos y Kean prendió la traca postrera al bajar un pelotazo y provocar una falta lanzada por Mangragora con espinas que no se coló de milagro -minuto 85-. El Betis se debió sentir inseguro y respondió como enseña su entrenador, mordiendo a la yugular. Se fue a por la clasificación con una vehemencia sorprendente, dado el cariz de novato en estas lides. De Gea rescató a su acomplejado escuadrón en el 89, con dos paradones que provocaron la prórroga, mas los béticos extendieron esa ambición desmedida de los grandes hasta el tiempo extra. Y ahí, sin mirar atrás, apretaron hasta que Aitor Ruibal, delantero centro inventado por Pellegrini, ganó un cuerpeo y puso en vuelo a Antony que regaló la firma del éxtasis a Abde -minuto 97-. Vieites puso el broche a esta noche legendaria para el 'beticismo' en el triunfo colosal del entrenador chileno, al que le funcionó hasta la entrada del canterano Pablo García. El zurdo de 18 años casi fabricó una goleada en el epílogo y completó la sonrisa emocionada de una afición que, al fin, llega a la Tierra Prometida.

Ficha técnica

2- Fiorentina: De Gea; Ranieri, Comuzzo, Pongracic (Zaniolo, min. 106); Gosens (Parisi, min. 95), Adli (Richardson, min. 46), Madragora, Fagioli (Folorunsho, min. 88), Dodo (Colpani, min. 106); Gudmunsson (Lucas Beltrán, min. 95) y Moise Kean.
2- Betis: Fran Vieites; Ricardo Rodríguez, Natan, Bartra (Nobel Mendy, min. 58), Sabaly (Bellerín, min. 87/Pablo García, min. 114); Johnny Cardoso, Lo Celso (Ez Abde, min. 58); Isco, Fornals (Sergi Altimira, min. 91), Antony; y Bakambu (Ruibal, min. 91).
Goles: 0-1, min. 30: Antony; 1-1, min. 34: Gosens; 2-1, min. 43: Gosens; 2-2, min. 97: Ez Abde.
Árbitro: Glenn Nyberg (Suecia). Amonestó a Fornals, Dodo, Richardson, Pongracic, Natan, Moise Kean, Fagioli, Ruibal, Ranieri, Folorunsho y a Fran Vieites.
Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Liga Conferencia, disputado en el Estadio Artemio Franchi (Florencia, Italia).
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