El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha acordado la prórroga de la prisión provisional, hasta un máximo de cuatro años, para el ex jefe de la UDEF Óscar Sánchez Gil, quien se encuentra en la cárcel desde noviembre de 2024 investigado por delitos por delitos de tráfico de drogas, organización criminal, blanqueo de capitales y revelación de secretos.
En un auto, el titular de la Plaza 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia explica que hoy se ha celebrado la comparecencia prevista en la ley en la que, cuando se va a cumplir el plazo de dos años de prisión provisional, se debe decidir si se prorroga o no dicha situación, hasta el máximo legal de 4 años.
En dicha comparecencia, la Fiscalía Antidroga ha solicitado que se mantengan la situación de prisión provisional al concurrir indicios sólidos y consolidados de la comisión de unos delitos que podrían suponer más de 20 años de cárcel.
La defensa, por su parte, ha solicitado la libertad provisional por la inexistencia de indicios de delito, entre otros argumentos.
En su auto, el juez recuerda el auto de la Sala Penal dictado el pasado 13 de agosto respecto a otro de los investigados y cuyos argumentos, apunta, podrían ser de aplicación al caso de Óscar Sánchez Gil. En dicha resolución, la Sala Penal apreciaba un riesgo de fuga por “la entidad de los hechos imputados, la elevada penalidad que los mismos comportan, la intensidad de las conductas desplegadas por el ahora recurrente, la capacidad logística de la organización criminal, el rol y la ascendencia de este respecto de los otros miembros de la organización, alguno de los cuales se halla huido de la justicia”.
Por tanto, consideraba que ninguna medida alternativa podría alcanzar la finalidad perseguida por la prisión provisional, ya que el arraigo alegado por el investigado no mitiga el riesgo de fuga, ni garantiza suficientemente su presencia en el acto del juicio oral.
Según los investigadores, el exjefe de la UDEF, en prisión provisional desde su detención en 2024, daría cobertura a la entrada de droga en contenedores y se sospecha que cobraba cerca de un millón de euros por cada entrada que facilitaba a la organización.
Su detención se produjo a raíz de una operación en la que se intervino un contenedor con 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras (Cádiz) el pasado mes de octubre.
A este grupo organizado se le atribuye la introducción de 73 toneladas de cocaína en contenedores marítimos por valor de más de 2.000 millones de euros.
Antes de que se notificara el procesamiento, el juez ya tenía prevista su comparecencia para el próximo lunes para prestar declaración voluntaria.
El pasado mes de febrero, el juez De Jorge ya procesó al presunto líder de esta red de narcotráfico, Ignacio Torán, así como a Alejandro Salgado, el Tigre, presunto miembro de la organización sobre el que pesa una orden de detención y al que se situó en Dubái, ciudad en la que se estima que Torán posee un patrimonio inmobiliario de más de 20 millones de euros.
En aquella ocasión fueron procesadas un total de quince personas físicas y también jurídicas, fundamentalmente empresas utilizadas para camuflar la entrada de droga y para el blanqueo.
La Policía cree que Torán y otro investigado "detentaban cantidades millonarias" gestionadas a través de servicios de banca anidada en Santo Tomé y Príncipe con plataformas a las que ha vinculado con otro de los investigados en esta causa, Francisco de Borbón, quien fue detenido en febrero en Marbella (Málaga) y quedó en libertad bajo fianza de 50.000 euros.