Se ve obligado a permitir la OPA, a condición de que operen como entidades separadas en los próximos ejercicios.
El Gobierno se ha visto obligado a autorizar la OPA de BBVA sobre el Banco Sabadell, después de que tanto la CNMC como el FMI no vieran argumentos para impedir la operación, y a pesar de las resistencias que tanto Junts como Sumar habían expresado con respecto a esta operación. Sin embargo, ha impuesto unas condiciones leoninas para la fusión de ambas entidades, que está prohibida durante los próximos tres años, ampliables a cinco.
El Consejo de Ministros obliga así a que BBVA y Sabadell se mantengan como entidades jurídicas separadas si finalmente triunfa la opa lanzada por el banco que preside Carlos Torres. En concreto, ambas entidades deberán mantener personalidad jurídica y patrimonio separados, y autonomía en la gestión de la actividad.
"A los tres años, se evaluará la eficacia de esta condición y el Consejo de Ministros determinará si se amplía su duración durante dos años más", precisa el Gobierno en una nota de prensa.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha decidido suspender este martes la cotización bursátil del BBVA y del Sabadell, a la espera de que el Consejo de Ministros emitiera su dictamen sobre la opa.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que ha anunciado la decisión del Gobierno sobre la opa que el BBVA presentó hace 13 meses y después de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) determinará sus condiciones, ha asegurado que con ello el Ejecutivo protege criterios de interés general "en línea con nuestro marco normativo y ordenamiento jurídico".