DESDE ULTRAMAR
Del contrahecho chiflado al exterminio de Gaza
jueves 26 de junio de 2025, 19:56h
Amén de cerrar un miércoles 25 turbulento, donde Trump sentencia a España de manera tan idiota y arbitraria y declara a México como adversario enemigo extranjero (¿nos invadirán? no lo dudo), que es una estupidez absoluta y descerebrada que hace temer por la salud mental del sujeto y sabemos que ambas posturas son propias de un troglodita. Ni hablar, es lo que hay. Convendrá usted amigo lector que contra semejante perturbado siempre será preferible actuar con cabeza fría, como advierte la presidenta mexicana Sheinbaum, en vez de un “se acabó el ordeno y mando” que le espetaba a Trump en un calentón de boca la vicepresidenta Yolanda Díaz. Con el sujeto más vale ir con tiento. Y nunca se gana mucho, de cualquier manera. Ya se sabe y adviértase de nuevo: no estamos en presencia de un sujeto cuerdo.
Comprendo que la prensa española no afín a Sánchez se lo coma por poner a España en un predicamento, pero no se equivoquen: pongan el acento en el adefesio que tienen enfrente: el chiflado que se asume gendarme del mundo. Ojalá no comentan el error frecuente en México, donde los opositores leen en claves locales los temas internacionales, aunque involucren a España o su gobierno. Destaquen que la insolencia y exigencia de Trump calificando a España de problema, solo advierte que decirle ‘no’ a la OTAN es a Trump y confrontarlo abiertamente. Apréndase de Colombia. España no necesita una humillación en ciernes. Téngase clara la zalamería de Rutte, la sensatez de Sánchez y a Trump.
Y sí. Ya sabemos que siempre fueron dos guerras, la del exterminio de Gaza a manos de Israel y la de Israel contra Irán. Mas, celebrar que la segunda terminó sería adelantarse, mientras el vesánico y majareta neoyorquino prodigaba bendiciones a diestra y siniestra de manera hipócrita –clásica del discurso mesiánico yanqui ajeno a los valores cristianos que dice defender– lanzando un comunicado de la paz que le fue desmentido casi de inmediato por Irán, molestándolo, amonestando en público y en privado hasta propinarle un ¡basta! a Satanyahu, como lo apodan. Y es que los medios de inteligencia desmienten que se haya tocado los puntos torales de la industria nuclear en ciernes de Irán y, desde luego, tal cese al fuego de la llamada Guerra de los 12 días –lo que dure el nombrecito– no resolvió nada sobre Gaza, donde como denunció esta semana la UNRWA, el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente, el sistema de ayuda respaldado por EE.UU. es una abominación que humilla y degrada a los palestinos, que están muriendo negándoles la ayuda humanitaria que está bloqueada a metros de ellos, evidenciado existir su planificado exterminio, concretándolo podemos añadir. Y se sigue disparando a quienes están formados aguardando la que hay. Qué miserables. La ONU ya calificó de crimen de guerra el uso de alimentos como arma en Gaza. ¿Así o más claro?
Ergo, las fanfarrias que son más fanfarronerías de Trump, proclaman que acabaron el desmán que él mismo provocó bombardeando el sábado 21 de junio a Irán pegándole al avispero y alterando la economía mundial, acrecentando el desbarajuste prevaleciente. No hay mérito “en sus esfuerzos”. Y la guerra está latente. Sería el colmo que reciba el Nobel de la Paz. Es una chorrada. ¿La Fundación Nobel necesita otro escándalo por nominaciones así? Estarán muy necesitados los que se lo piden y colocan de tapetes a Pakistán e Israel. Qué bellacos, la verdad. Y todo para que Trump tenga tanta cara como Obama y alardee con un “yo no lo pedí”.
Y mirémosla con más detenimiento. ¿Qué esta guerra de los 12 días impidió que cayera Netanyahu, ese criminal de guerra, y no pisara la cárcel? Son elucubraciones, pero es más fidedigno decir que Irán supo moverse rápido hacia Moscú, que condenó el bombardeo ya referido, ofreciendo estar listo para dar armas nucleares a otros países. Trump rezongó, pero escuchó bien la palabra que censuró a Medvédev. Luego, anunció el final de la guerra. Qué casualidad. Yo no desestimaría a Rusia en la solución del conflicto. Y por eso, que no cante victoria, Israel. Suenan burdas las palabras de Netanyahu: que su rugido se oyó en Teherán. ¡Ja! también se oyó el de Teherán en Tel Aviv y fuertecito. Zopenco. Le rompieron su escudo de acero y prevaleció el señalamiento mundial a las tropelías israelíes, señalamiento que pone fin a la tramposa narrativa israelí victimista, de la guerra preventiva, la de precisión incontestable y exalta el clamor del discurso palestino como nunca antes visible. ¿De verdad, ganó Israel? ¡Ja! Desde luego que no. Irán ha sacado amplia ventaja y mostró capacidad de respuesta; y dejó pendiente el quid de origen: su capacidad nuclear real o ficticia.
Netanyahu de momento, estará libre, pero impune y prosiguiendo el exterminio en Gaza y sin viso de negociación alguna. Quererles imponer desaparecerla no es admisible, por si alguien señala que ya propuso algo. No tiene las manos limpias, Desmenucemos. La Guerra de los 12 días dicen que permitió a Netanyahu librar la caída y la cárcel, ¿De verdad este declarado criminal de guerra, así calificado certeramente por la Corte Penal Internacional, ya libró tales? La narrativa no alcanza para verlo claro. Pero… quien quiera pase a lavarle la cara a Israel, pero defenderá lo indefendible, pues está probada la sistemática destrucción de Gaza y el cuento de guerra de precisión y no contra un pueblo, es retórica sosa. Invocar el 7 de octubre para justificar es olvidarse amañadamente de una espiral de agravios mutuos. Aquel obedecía al bloqueo israelí y este a aquello y así. No hay unilateralidad de acciones sin causa.
La guerra entre Irán e Israel no declarada ¡faltaba más! como mandan las formas modernas tan difuminadas y fútiles, en clave de ambigüedad que supone un “a río revuelto para ganancia de pescadores cutres”, minimiza, ya lo expresé antes: el petróleo iraní que es lo importante, la mancha de la segunda reserva petrolera del mundo que comparte con Iraq, la que invadió Bush para apropiársela. Israel puede ser solo el ariete, a diferencia de las caricaturas que lo pintan manejando a Trump como títere o viceversa. Se dan cuerda, mutuamente. Ambos son titiriteros mutuos.
Conque… muy poco qué celebrar. Y hay refilones del mismo tema: apenas a inicios de semana, el gobierno yanqui amagó antes de la asamblea general a los estados miembros de la OEA, con que definiera cada país de qué lado estaba. Una respuesta merecida a la patraña de guerra preventiva, es: estar en contra de países metomentodo que bombardean a otros, ya que no les asiste derecho alguno. EE.UU. carece del derecho de cuestionar posicionamientos y, menos, a pedirlos por anticipado. No es dueño de América y si alguien por muy encandilado con los yanquis se lo cree, está perfectamente equivocado. Ir de metomentodo nunca es plausible.
La charada la pone la aplicación @maps_black afirmando que América Latina es indiferente al tema y más le preocupa el Mundial de Clubes. ¿Por? basada en Google Trends –¡vaya fuente seria!– busca encabezados de prensa en la zona y es el tema que destaca. Errática. Una cosa son aquellos y otra la gente. La sensación regional es que los iraníes no vayan a equivocarse al lanzarle algo a Trump y atinen, no dañando a sus países. ¿Ve? Es muy distinto a decir que somos indiferentes. Qué lerda aplicación. Para variar, no falta el tonto que hace de humo una noticia y así pretende venderla.