El
Festival Internacional de Música y Danza de Granada ha vivido este domingo a la Alhambra un concierto con los palos flamencos de
Israel Fernández, que ha ofrecido una revisión íntima y al piano de su repertorio.
El Palacio de Carlos V ha lucido este domingo flamenco de la mano del cantaor toledano de raíces andaluzas Israel Fernández, uno de los representantes de la nueva generación de artistas que insuflan al flamenco un aire renovado y contemporáneo.
Su origen gitano y el entorno familiar en el que creció lo vincularon desde niño al universo del cante, moldeando un talento natural que hoy lo sitúa como una de las voces más destacadas de su tiempo.
En 'Mi cante a piano', Fernández propone una mirada íntima sobre su propio repertorio y explora nuevas sonoridades a través del piano.
Él mismo ha realizado los arreglos y se sienta al teclado para imprimir a cada cante una riqueza expresiva insólita y nuevos matices emocionales.
El espectáculo no solo ofrece una reinterpretación de sus cantes más reconocidos, sino que incluye también composiciones inéditas junto a la guitarra de Diego del Morao.
Antes del tono flamenco, la Academia Barroca del Festival que dirige Carlos Mena ha ofrecido en un concierto final el fruto de su trabajo durante el encuentro de esta edición.
El programa conmemora los 300 años de la muerte de Alessandro Scarlatti, figura clave en la Europa de comienzos del siglo XVIII recordado principalmente por sus óperas y oratorios, aunque en esta ocasión se escucharán algunas de sus obras litúrgicas en latín.
Por otro lado, la Academia recordará los 80 años del compositor granadino José García Román, cuya obra establece un diálogo fecundo entre la tradición y la modernidad.
De su ciclo Parva opera, se interpretarán tres de las once piezas corales que lo componen, que son estreno absoluto.
Y en el Fex, la extensión gratuita del Festival, la Plaza de los Aljibes será escenario de una sesión doble de las MicroDanzas de la compañía italiana CCN/Aterballetto.
Además, en la Antigua Colegiata de la Encarnación de Santa Fe, el organista granadino Sylvio Salado presenta un programa que visita dos de las grandes escuelas organísticas del Barroco, la nórdica y la ibérica, adaptándose a las posibilidades que ofrece el órgano español.
Por otro lado, la explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos se transforma en un escenario cargado de emoción con Momi Maiga y su kora a través de una fusión delicada de sonoridades africanas, jazz, flamenco, sonidos mediterráneos, música clásica europea y ritmos complejos pero fascinantes.