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Novela

Isabel Allende: Mi nombre es Emilia del Valle

domingo 06 de julio de 2025, 17:46h
Isabel Allende: Mi nombre es Emilia del Valle

Plaza & Janés. Barcelona, 2025. 368 páginas. 22,90 €. Libro electrónico: 11,99 €. La escritora chilena vuelve a encontrarse con sus millones de lectores en todo el mundo con una vibrante historia de amor y guerra, protagonizada por un potente personaje femenino, que conecta fielmente con sus señas de identidad literarias.

Por Federico Aguilar

Hace poco Isabel Allende depositó su legado en la Caja de las Letras, la cámara acorazada del Instituto Cervantes que, desde 2007, custodia objetos simbólicos de destacadas personalidades de la cultura hispánica. Entre los objetos entregados, se encuentra el manuscrito y la primera portada de La casa de los espíritus. No podía ser menos, pues esta fue su primera novela, publicada en 1982, fue un best seller inmediato y supuso el inicio de una exitosa carrera literaria, en la que ha obtenido el beneplácito de millones de seguidores y ha cosechado un sinfín de premios y distinciones, entre ellos el Cervantes.

En La casa de los espíritus, la escritora chilena ya diseñó un mundo, una cosmovisión, con toques de realismo mágico pero sin excesos, y un tipo de personajes, manteniéndose fiel a los elementos que puso en pie en su debut, donde entremezcla historia e intrahistoria y política, generalmente de Hispanoamérica, en tramas, con preferencia por las sagas, donde se suceden los acontecimientos y el amor desempeña un papel fundamental, sirviéndonos personajes femeninos dotados de fuerza y resiliencia. Todo ello a través de un estilo cuidado, que no descuida un cierto tono lírico, pero que busca sobre todo ser accesible para todo tipo de lectores.

Su última obra, publicada a punto de cumplir el próximo 3 de agosto ochenta y tres años, participa de todas sus señas de identidad y su rotundo título, Mi nombre es Emilia del Valle -la novela se inscribe en la saga de los Del Valle, comenzada ya en su primer título novelístico-, nos adelanta la historia de ese personaje que nos la cuenta en primera persona a partir del siguiente arranque: “El día en que cumplí siete años, el 14 de abril de 1873, mi madre, Molly Walsh, me vistió de domingo y me llevó a la plaza de la Unión a tomarme una fotografía, la única que existe de mi infancia, donde aparezco de pie junto a un arpa con el aspecto despavorido de un ahorcado, que se explica por los minutos que debí de permanecer sin respirar frente a un cajón negro y el susto que me llevé con el fogonazo de la lámpara”.

Nos sitúa Isabel Allende en el San Francisco de 1866, donde una monja irlandesa, Molly Walsh, que ha sido abandonada por un aristócrata chileno, Gonzalo Andrés del Valle, da a luz a una niña, Emilia del Valle, fruto de esa relación clandestina. Con el paso del tiempo, la pequeña se convierte en una decidida muchacha que se enfrenta a los convencionalismos y descubre su vocación literaria. Empieza a publicar novelas de aventuras siendo aún adolescente, pero debe hacerlo con seudónimo masculino, y trabaja en un periódico. Más tarde, junto al periodista Eric Whelan -quien toma la palabra en un epílogo-, se traslada a Chile como corresponsal, en un convulso momento de guerra civil.

La autora de Largo pétalo de mar, El viento conoce mi nombre, y Violeta, entre otros títulos, traza un gran personaje femenino en Emilia del Valle, a la dota de evolución y matices, como cuando finalmente, en una emotiva escena, conoce a su padre, con curiosidad e indiferencia, que se trasmutan en compasión al darse cuenta de que está enfermo y se arrepiente de su egoísta y cobarde comportamiento: “Me tomó una mano y la apretó entre las suyas, estremecido de sollozos, y así aguardamos juntos durante varios minutos, unidos en una especie de complicidad, hasta que él se tranquilizó”.

Isabel Allende no defrauda y proporciona horas de intensa lectura, siguiendo los avatares de sus personajes.

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