El equipo de Tomé espantó las dudas con un segundo tiempo soberbio (6-2) y con Aitana Bonmatí al mando. Doblete de Alexia y golazo de Claudia Pina.
España sigue asombrando en la Eurocopa femenina. El combinado nacional arrasó a Bélgica con una exhibición de fútbol ofensivo y se metió en los cuartos de final por la vía rápida. El 6-2 logrado este lunes y el empate entre Portugal e Italia, en el otro encuentro del Grupo B, clasificó al equipo de Montse Tomé para la siguiente ronda. Y las sensaciones son maravillosas, tanto como las estadísticas: nadie había marcado tantos goles en el campeonato después de la primera jornada y en esta segunda la tendencia se agudizó. En dos encuentros las españolas han embocado 11 dianas y sólo han encajado dos. Si algún analista no las proponía como las principales favoritas del campeonato, poco a poco le van quitando la razón a base de un estilo y efectividad impresionantes.
Las vigentes campeonas del Mundial se tomaron este duelo con calma de inicio. La talentosa juvenil Vicky Lopez (18 años) ocupó el rol de Aitana Bonmatí y quiso llevar las riendas del colectivo. Lo hizo bien pero sus compañeras combinaban con más lentitud que de costumbre. Así facilitaron la labor de repliegue de un seleccionado belga que ha ganado en solidez y consistencia desde que contrató a Elísabet Gunnarsdóttir como entrenadora, hace unos meses. Desde que llegó al cargo, la estratega islandesa ha dotado al sistema centroeuropeo de capacidad para volar al contragolpe, cuando compite frente a los grandes, y de dominar en estático, en el resto de casos. Y el balón parado es una de sus armas predilectas por el físico que poseen. Los frutos de su labor no engañan: ganaron a Inglaterra en abril y completaron una notable Liga de Naciones. Con esos argumentos plantaron cara en esta fecha, ordenadas, con la prioridad de colapsar el centro para taponar los pasillos que tejen las españolas entre líneas.
España golea a Bélgica y se clasifica para los cuartos de final
Pronto quedó claro que España iba a disponer del cuero y de la iniciativa. Se trataba, entonces, de lucir paciencia y claridad. Sin embargo, las ibéricas demostrarían más de lo primero que de lo segundo. El primer cuarto de hora se esfumó con un par acercamientos generados por Vicky (el más destacado fue un centro venenoso al que no llegó Claudia Pina de milagro) y un chut desatinado de Olga Carmona. Poco más generaron mientras que las belgas avisaron con una contra finalizada sin puntería por la potente centrocampista Mariam Toloba. Faltaba finura en los pases y las imprecisiones se multiplicaban en tres cuartos de cancha. Algo extraño, sin duda, en el seleccionado nacional. Pero como la calidad seguía ahí, en proporción asimétrica con respecto a las 'Red Flames', las españolas abrieron el marcador. En el 19 amenazaron con un latigazo lejano de Olga que rozó el travesaño y en el 21 Alexia Putellas pintó un remate con el exterior y cruzado imparable. La mediapunta sigue de dulce y coronó la primera circulación acelerada por el centro, en la que participaron Patri Guijarro y Vicky, que dibujó una asistencia estupenda al primer toque dentro del área.
Parecía allanada la senda. En cambio, Tomé padecería el recuerdo del margen de mejora que tiene todavía por delante. Duró poco la alegría ya que en el 24 Tessa Wullaert lanzó un córner bien tocado y Justine Vanhaevermaet cabeceó el empate casi sin oposición. Vaya por delante que la número '10' del Everton mide 1,85 y es muy corpulenta, pero la defensa de las acciones de estrategia sigue subrayada como un asunto a mejorar. Así pues, con el primer tanto encajado en el torneo las españolas volvieron a la faena. Llegaron a la media hora con el 82% de la posesión y trazaron un relativo cambio de ritmo en su circulación. El resultado de esa subida parcial de la exigencia fue elocuente: Ona Battle llegó libre para poner un centro perfecto y Esther González perdonó al angular demasiado su testarazo; y en el 39 un saque de esquina formidable de Pina derivó en el 2-1, con un cabezazo imperial de Irene Paredes. La capitana, recuperada tras cumplir la sanción, devolvió la ventaja antes del intermedio.
Y a punto estuvieron las belgas de irse a vestuarios con una goleada sobre sus hombros. La pelota empezaba a volar con armonía en la mediapunta española y, en consecuencia, las ocasiones se amontonaban. En el 44 una construcción concluyó en un zurdazo de Alexia que se marchó por poco tras rozar en una zaguera y en el 46 Jill Janssens acertó a sacar bajo palos un disparo astuto de Vicky, tras otra combinación de ensueño hilvanada entre Guijarro, Putellas y Pina. Las sensaciones habían recobrado el cauce normal y Tomé aprovechó el momento para añadir más madera: dejó a López en el banquillo para la reanudación y añadió a Aitana Bonmatí, que ya se ha recuperado felizmente de la meningitis vírica. Con la comparecencia de la Balón de Oro, como no podía ser de otro modo, el juego de las favoritas ganó dos o tres velocidades. Su entrada tuvo un impacto automático y la goleada se volvió inevitable.
Alexia Putellas, MVP
Aún así, hubo un imprevisto. Las pupilas de Gunnarsdóttir dieron un paso adelante en el segundo tiempo y en el minuto 55 pescaron el 2-2. En una contra fulgurante, Hannah Eurlings se escapó, recogió el pase al espacio de Wullaert (lúcida en la visión de juego) y batió a la dubitativa Adriana Nanclares. La portera suplente de Cata Coll (que no jugó por haberse recuperado recientemente de una amigdalitis) pudo hacer más en ambos tantos encajados. Pero como España ya había acelerado, casi no notó el inconveniente y en el 52 volvió a adelantarse. Atiana, que en cuanto entró había chutado de zurda bordeando la madera, filtró con elegancia un balón que Alexia transformó en una asistencia entre líneas para que Esther anotara con un derechazo de goleadora. Otra asociación frenética, otro gol. Y ahí arrancó el festival, la tormenta perfecta que vería marcar a Mariona Caldentey (aprovechando un balón suelto en el área, minuto 61); rozar un gol olímpico Pina, que a continuación colocó en la escuadra un bombazo desde la frontal (diana marca de la casa, minuto 81); y asistió el doblete de Putellas que cerró el electrónico -minuto 86-. La estrella azulgrana quiere reconquistar la cima del balompié. Esta noche fabricó dos goles y dos asistencias.
No quedó ahí la cosa, ya que la guardameta Lisa Lichtfus evitó un mayor sonrojo para su delegación. Repelió remates peligrosos de Pina y Mariona Caldentey, y el palo sacó un chut de la omnipresente Alexia en el 70. Patri Guijarro también estuvo cerca de golpear la madera con un derechazo en el minuto 76. Cuando las ibéricas encienden la maquinaria en plenitud, casi nadie puede resistir. En este partido llegó a los 33 remates realizados. Sólo quedan como deberes los de la parcela defensiva. Además del achique en el balón parado, costó detectar y abortar los desmarques de las llegadoras a la espalda de la retaguardia. Nanclares neutralizó un buen intento de Janice Cayman, que en el 87 anotaría un tanto anulado por fuera de juego, siempre por la vía del contragolpe y los desmarques al espacio desde segunda fila. Pero esos detalles no emborronan la obra maestra desarrollada en el Stockhorn Arena de Thun. España va con todo a los cuartos de final.
Ficha técnica
6- España: Nanclares; Olga Carmona (Ouahabi, min. 86), Aleixandri, Irene Paredes, Batlle; Patri Guijarro, Vicky López (Bonmatí, min. 46), Putellas; Mariona Caldentey (Athenea del Castillo, min. 73), Claudia Pina (Salma Paralluelo, min. 82) y Esther González (Martín-Prieto, min. 73).
2- Bélgica: Lichtfus; Janssens, Tysiak, Kees, Cayman, Deloose; Vanhaevermaet, Toloba (Missipo, min. 79), Teulings (Blom, min. 79); Eurlings (Dhont, min. 65) y Wullaert.
Goles: 1-0, min, 21: Alexia Putellas; 1-1, min. 24: Vanhaevermaet; 2-1, min. 39: Irene Paredes; 2-2, min. 50: Eurlings; 3-2, min. 52: Esther González; 4-2, min. 61: Mariona Caldentey; 5-2, min. 81: Claudia Pina; 6-2, min. 86: Alexia Putellas.
Árbitro: Katalin Kulcsár (Hungría). Amonestó a Teulings, Tysiak y a Ona Battle.
Incidencias: partido correspondiente a la 2ª jornada del Grupo B de la Eurocopa femenina, disputado en el Stockhorn Arena (Thun, Suiza).