El equipo de Tomé tuvo que trabajar pero en el segundo tiempo resolvió con dos goles (2-0). Athenea y Pina, decisivas. Dos penaltis fallados.
Podría decirse que la Eurocopa femenina real comenzó para España este viernes. Esta noche se enfrentaron a Suiza, la apasionada anfitriona del torneo, en unos cuartos de final complejos en los que tuvieron que pelear de verdad para desatascar. Porque el seleccionado de Montse Tomé se medía a una de las mejores defensas del campeonato, que venía de mantener dos porterías a cero en la ronda inicial. Al final, las españolas impusieron su calidad y certificaron el primer billete para semifinales de su historia en el formato con más de ocho equipos (en 1997 llegaron a las semis directamente desde la fase de grupos). Otra barrera rota más por esta generación dorada.
Sabían las favoritas que el bloque helvético ha mejorado desde la llegada al banquillo de la mítica entrenadora Pia Sundhage. La preparadora sueca, doble campeona olímpica con Estados Unidos y de Europa con Suecia, ha aportado solidez y orden a un grupo de futbolistas que ya está en la élite. La evolución del fútbol femenino en el país centroeuropeo es claro, con la gran mayoría de su convocatoria compitiendo en las ligas española, inglesa, francesa, alemana e italiana. Y ese salto de calidad está acompañado en el presente por el oficio táctico necesario, hecho que las convierte en unas rivales duras de roer. Por eso la selección española femenina entendió que debía mostrar paciencia con la pelota, iba a ser un encuentro largo si no marcaban rápido por lo que había que evitar precipitaciones que abrieran las puertas a contragolpes peligrosos. Mantuvieron ese afán controlador desde temprano, aunque quizá se pasaron en ese sentido. Les faltaron velocidad al ritmo de pase y verticalidad. Así, al descanso llegaron con el 76% de la posesión y sólo con dos tiros a puerta realizados. Les costó mucho rendir con la fluidez habitual, con esa naturalidad coral que arrasó en los tres partidos previos (nadie marcó más goles que las españolas en la primera fase del torneo).
España logra tumbar a la defensiva Suiza para entrar en semifinales
Sundhage ordenó un marcaje individual sobre Patri Guijarro que torpedeó la elaboración y por delante Aitana Bonmatí y, sobre todo, Alexia Putellas lucieron nubladas, presas de la intensidad y el físico de las suizas, ejemplificados en la figura de la capitana Lia Wälti (una de las mejores recuperadoras del campeonato). La red de ayudas locales lograron taponar los pasillos centrales, por eso habían deshecho su acostumbrada zaga de cinco piezas con el fin de aumentar la presencia en la medular. La consecuencia del atasco central fue que ambos conjuntos avanzarían por los costados y así llegaron las primeras ocasiones. Eso sí, en esos acercamientos precoces quedó clara la distancia entre ambas selecciones. En el minuto uno Wälti robó arriba y chutó muy alto, y en el octavo minuto Mariona Caldentey forzó un penalti infantil de Nadine Riesen. Lástima que la excepcional jugadora del Arsenal quisó ajustar tanto su lanzamiento que lo envió fuera.
Tras esos sustos prematuros las favoritas siguieron controlando sin acelerar, de modo que el duelo seguiría plano. La numerosa y efectiva retaguardia helvética aguantaba en su campo e Irene Paredes y Laia Aleixandri vigilaban con tino las posibles transiciones y segundas jugadas. Sólo Mariona y Claudia Pina se saltarían el guión. Un centro brillante de la todocampista rematado por la atacante azulgrana provocó en el 11 una gran parada de Livia Peng. La meta del Chelsea hubo de intervenir también en el 19, cuando voló para repeler una falta directa que Pina lanzó con potencia desde el pico del área. En el otro campo los avances gozaban de más verticalidad, mas tampoco disfrutaban de tino en tres cuartos de cancha. Las locales atacaron el perfil de Olga Carmona, que volvió a padecer en el cierre. En el 14 se coló por ahí Beney sin éxito. Y las centrocampistas Wälti, Géraldine Reuteler y Smilla Vallotto demostraron que su combinado también sabe combinar con sentido. Sea como fuere, a la media hora nadie podía debatir que la protagonista del primer acto fue Claudia Pina. La atacante de 23 años desestabilizó con astucia y provocó tres llegadas casi consecutivas antes de poner en vuelo un córner preciso que Irene Paredes estalló en la madera con un testarazo formidable, en una acción ensayada marca de la casa -minuto 43-.
En vestuarios España pareció repasar los 12 remates registrados y el nulo trabajo de la hoy titular Cata Coll (tras superar la amigdalitis), y conformarse con ello ya que en la reanudación no subieron las pulsaciones, ni su movilidad o el tempo de la circulación del balón. Tomé sólo cambió de posición a Mariona, a la que colocó en su lugar preferido, el interior zurdo, para buscar más armonía. Suiza tampoco alteró su plan, no en vano estaban donde querían y su objetivo seguía pasando por llegar vivas al desenlace. Su libreto indicaba que debían continuar atrincheradas y buscar algún contragolpe. Pero no podrían más que chutar fuera desde lejísimos por medio de la juvenil azulgrana Sydney Schertenleib -minuto 51-, que jugó con libertad y ocupó mucho territorio.
Patri Guijarro, Athenea del Castillo y Claudia Pina, decisivas
Las favoritas percibían que no les hacía falta exprimirse al máximo... y en cierto sentido no les faltaba razón. Con el paso del tiempo el físico suizo, su principal virtud, fue decayendo y su potencial atacante se diluyó. Sin complicaciones atrás, las nacionales prosiguieron con su mandato calmado y controlado, y las ocasiones siguieron cayendo con asiduidad. Por pura diferencia de calidad técnica. En el 46 Guijarro conectó una volea mordida; en el 57 Pina engatilló de zurda un remate que bordeó el palo; dos minutos después la pichichi Esther González cabeceó cerca de la madera; y en el 61 el poste escupió un testarazo de Patri Guijarro y un despeje apurado de Peng al intento a quemarropa de Esther. El balón parado se destapó como el arma principal español, aunque pueda sonar a paradoja.
Tomé entendió que hacía falta introducir chispa y electricidad para terminar de derribar el muro, así que metió en cancha a Leila Ouahabi (pasó a competir con tres centrales y más atacantes) y a Athenea del Castillo. Piernas frescas, ambición y empuje. Y dio en el clavo otra vez: minutos después de realizar estos cambios, en el 66, Guijarro robó en campo rival, Aitana sentó a dos oponentes en la frontal con un taconazo sublime y la madridista inauguró el marcador con un derechazo afilado; y en el 71 otra emboscada de Patri devino un derechazo curvado y directo a la escuadra de Claudia Pina. Un golazo que lleva el sello de la extraordinaria delantera azulgrana.
En cinco minutos España abrió la lata y sentenció el choque. Cosas de fútbol, esta explosión anotadora repentina aconteció justo cuando Sundhage había arriesgado restando equilibrio y metiendo más ataque. Dio entrada a Alayah Pilgrim, que de inmediato probó a Cata Coll en una carrera al espacio, pero la apuesta le acabó saliendo cara. A partir de ahí, con el marcador desnivelado, el minutaje se quemaría en un discurrir plácido para las españolas. Incluso dispusieron de un intento desviado de la fenomenal Vicky López y hubo tiempo para que Alexia culminara su discreto rendimiento fallando una pena máxima provocada por Athenea. Al final, la anfitriona se despidió en inferioridad numérica (Noelle Maritz vio la roja directa en el 91) y España pasó de ronda con sudor y brillo, en su tercera victoria en el Wankdorf Stadion de Berna en estas semanas. Atrás queda la frontera de los cuartos de final que se había atravesado en las Eurocopas de 2013, 2017 y 2022. Han ganado todo lo que han jugado, lo nunca visto.
Ficha técnica
2- España: Cata Coll; Olga Carmona (Ouahabi, min. 62), Aleixandri, Irene Paredes, Batlle; Patri Guijarro, Aitana Bonmatí, Alexia Putellas (Lucía García, min. 90); Mariona Caldentey (Athenea del Castillo, min. 62), Claudia Pina (Vicky López, min. 78) y Esther González (Salma Paralluelo, min. 78).
0- Suiza: Livia Peng; Nadine Riesen (Wandeler, min. 74), Noelle Maritz, Lia Wälti, Calligaris, Crnogorcevic; Noemi Ivelj (Pilgrim, min. 62), Géraldine Reuteler, Vallotto (Terchoun, min. 90); Sydney Schertenleib (Xhemaili, min. 90) e Iman Beney (Lehmann, min. 90).
Goles: 1-0, min. 66: Athenea del Castillo; 2-0, min. 71: Claudia Pina.
Árbitro: Maria Sole Ferrieri Caputi (Italia). Expulsó a Maritz (roja directa, min. 91) y amonestó a Aleixandri, Pilgrim, Lia Wälti, Crnogorcevic y a Beney.
Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final de la Eurocopa femenina 2025, disputado en el Stade de Suisse (Berna, Suiza).