El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha visitado este miércoles los trabajos de Parque Castellana, el proyecto de transformación urbana que supone el soterramiento del paseo de la Castellana entre la calle Sinesio Delgado y el Nudo Norte de la M-30.
Almeida ha explicado que en ocho meses se ha ejecutado un 36 % de la obra y que los trabajos de urbanización del futuro parque comenzarán en abril.
La intervención se centra actualmente en un triple frente. Por un lado, se continúan ejecutando los 2.009 pilotes que servirán de contención al futuro túnel, de los que ya hay instalados 1.802, un 89,7 % del total. Al mismo tiempo, se está instalando la cubierta del futuro túnel, que está ejecutada en un 36,5 %, y se está excavando el túnel para extraer más de 208.000 m3 de tierra. Está previsto que, si no hay contratiempos, el túnel, del que ya se han excavado 253 metros lineales, esté finalizado antes de que concluya este año.
Parque Castellana tendrá una longitud de 675 metros y una anchura de 90 metros y generará un espacio de 70.000 m2 en superficie, lo que permitirá la integración como un solo ámbito continuo del entorno de las cinco torres y el Hospital Universitario La Paz con la antigua Colonia de San Cristóbal y el futuro centro de negocios que contempla Madrid Nuevo Norte. Asimismo, el proyecto supondrá la materialización del remate norte del paseo de la Castellana como eje estructurante norte-sur de la ciudad. Una vez construido el túnel, en superficie solo circulará el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios.
El espacio generado sobre el túnel estará compuesto de varias zonas diferenciadas que, en su conjunto, formarán un nuevo parque urbano con numerosas áreas estanciales, de recreo y de paseo, todas ellas conectadas de manera accesible entre sí y con ambos flancos del paseo de la Castellana. La creación de Parque Castellana supondrá la plantación de 787 nuevos árboles que, unidos a los ya existentes, sumarán más de un millar, y de más de 38.000 arbustos.
Para integrar las bocas del nuevo túnel, en la parte sur del ámbito, se creará una suave colina en cuya cima se instalarán una serie de bancos de piedra. Siguiendo hacia el norte, la parte de descenso de la colina será aprovechada para crear varias líneas de piedra escalonadas en forma de gradas que generarán una suerte de teatro al aire libre. Junto a este espacio, se construirá una fuente de chorros.
Parque Castellana tendrá una gran plaza central con forma de dos círculos contiguos rodeados de una arboleda. Uno de los círculos estará totalmente despejado y el otro contará con una pérgola de unos 25 metros de diámetro con plantas tapizantes en la parte superior. Junto a la plaza central, se ubicará un pinar que también integrará ejemplares de cipreses, cedros y encinas. Este bosque urbano tendrá un camino longitudinal y varios transversales, en cuyos márgenes se podrán encontrar espacios estanciales, un circuito biosaludable, zonas de juegos infantiles y de calistenia y un kiosco-cafetería.
El tramo final del ámbito estará rematado por una gran pérgola de carácter monumental y forma elíptica que combinará la función ornamental con la capacidad tecnológica para producir energía gracias a paneles fotovoltaicos. Bajo ella, se ha previsto el único paso transversal de todo el ámbito para el transporte público y el tráfico local. También bajo esta estructura, al igual que en el extremo sur, las bocas norte del túnel se integrarán mediante un jardín sobre sus rampas. Asimismo, se incluirá un cantón de jardinería y un pequeño pabellón adosado a él en el que se instalarán todos los componentes necesarios para la conversión y, en su caso, volcado a la red de la instalación fotovoltaica de la pérgola tecnológica.
El nuevo túnel
El túnel resultante de la nueva ordenación concentrará el tráfico bajo rasante, permitiendo la continuidad del tronco de la Castellana hasta el Nudo Norte y su conexión a través de este nudo con otras vías de alta capacidad como en la actualidad (M-30, M-607, A-1 y M-11). En el sur, la entrada o salida al túnel se corresponderá con la del actual paso inferior que salva la intersección con la calle Sinesio Delgado, mientras que al norte, su final se situará junto al Hospital La Paz, conectando directamente con el Nudo Norte. Además de las entradas norte y sur, se plantean más rampas de entrada y salida desde los ejes de Sinesio Delgado, Monforte de Lemos y acceso a Chamartín para garantizar las actuales circulaciones del ámbito y la conectividad de los viarios locales con el Nudo Norte.
El diseño del túnel se ha realizado en dos niveles con el objetivo de minimizar el impacto en el arbolado existente y poder conservar el mayor número de ejemplares, especialmente los de mayor porte como las coníferas ubicadas en el lateral este. Ese segundo nivel del túnel será el que, en un futuro, permitirá conectar la Castellana con el barrio de Begoña y el nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte, salvando el Nudo Norte. En este sentido, este proyecto prevé dejar las infraestructuras preparadas para ejecutar dicha conexión. El nuevo túnel contará con tres carriles por sentido, sin contar los diferentes accesos, salidas y enlaces. Por su parte, la futura prolongación dispondrá de un único vano para dos carriles.