www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DESDE ULTRAMAR

Nueva York no debiera ser más la sede de la ONU

Marcos Marín Amezcua
jueves 25 de septiembre de 2025, 17:19h
Actualizado el: 25/09/2025 18:28h
Un titular de un medio mexicano encabezaba el sábado 20 de septiembre anterior: “Palestina se unirá a la ONU por videollamada debido al veto de visas de Washington”. Y es que de verdad resulta vergonzosa la postura estadounidense de negar visados a cuanto país no le cuadre a su despótico gobierno, por la muy sencilla razón y sépase con toda pertinencia, de no serles gratos. Revuelven churras con merinas y son mañosos, haciéndolo. Violan así sus compromisos internacionales más elementales, para variar: haberse pactado que el paso libre a la ONU no estaría condicionado por Estados Unidos cuando se decidió que la ONU tuviera por sede Nueva York.
Si EE.UU. no puede gestionar la sede de ONU con el libre acceso que conlleva, quizá para el mundo sea ya tiempo de replantearse dejar esa ciudad. La ONU no puede estar secuestrada por Estados Unidos y determinar así caprichosamente, como lo hacen y con esa alta irresponsabilidad, el libre paso de los diplomáticos a sus instalaciones nada más porque no les da la real gana evadiendo que tiene pleno derecho a conseguirlo.
¿Qué la sede está en NY y eso es EE.UU.? sí y no. Semejante predio es un espacio neutral pactado al que, siendo el principal foro mundial, no puede oponerse EE.UU. a que los diplomáticos accedan alcanzando esa palestra y a ella llegue quien así lo considera. Negarse a ello es olvidar bochornosa y amañadamente una simple frase: “(yo, el enviado) no vengo a verte a ti (EE.UU.) sino a las Naciones Unidas”. Es muy sencillo de comprender y no hay que darle tantas vueltas. Hacerlo es una verdadera chapuza miserable.
La negativa estadounidense cada vez más rijosa y descarada en la última década y recién a negarle visado a funcionarios iraquíes por no cuadrarle a su gobierno y pese al manifiesto de intenciones o de razones por las cuales acudir a Nueva York, si no hay más remedio que acudir, dígase –por situarse ahí la sede central de Naciones Unidas– implica que EE.UU. sí carece de fundamento para negar el visado. Alegar razones banas y evasivas o de supuesta seguridad no son defendibles. A menos que tenga prueba de que el peticionario de tal mentada visa sea pernicioso y esté realmente probado contra los Estados Unidos y aún eso sería de revisarse, porque van a la ONU, no a ver a EE.UU. Fácil de entender. En esa tesitura, también se han cebado con los funcionarios palestinos. Qué abyectos y mezquinos resultan los yanquis.
La negativa yanqui violenta las normas mínimas de convivencia y la razón de ser de Naciones Unidas situada en NY. Violenta el compromiso de EE.UU. de no interponerse al libre paso hacia Naciones Unidas. Debería de retirársele ese privilegio de albergarla, aunque suene a quimera conseguir que lo pierda. Se ganaría mucho evadiendo el mentado visado yanqui ilegal sobre el particular. Total, para las gracejadas infumables que fue a decir Trump en la Asamblea General a inicios de semana.
Volviendo al caso palestino que sigue la misma senda del iraquí. Cuando semanas atrás EE.UU. negó visado a los representantes palestinos, nuevamente violentaba su propio compromiso de no oponerse al libre tránsito de diplomáticos extranjeros con rumbo a la ONU. No nos extraña. Trump es un violador empedernido, sí, de pactos y leyes, de tratados y compromisos. No nos extraña. No nos dejan boquiabiertos sus facetas y deleznables expresiones y ademanes en el funeral del racista Kirk que ya nos tenía hasta el moño. Tampoco sus gimoteos petulantes en la Asamblea General.
El apoyo internacional a Palestina ni mengua ni concede a Israel. Podrán negarle el visado a los palestinos, pero el clamor mundial y la potestad de admitirla en Naciones Unidas no se detendrá ni decaerá por los desaires y arrebatos yanquis o de Israel. Ya lo expresamos antes en esta su columna, que aclamamos por dos estados y desde el 7 de octubre de 2023 Israel y sus simpatizantes no pueden acallar ya a la opinión pública mundial que señala sus excesos y abusos. Ya no. La voz palestina vale tanto y tiene el mismo derecho a expresarse que la israelí y nada la ha podido callar. Ni podrá. Es un hito y es plausible. Ni siquiera el mentecato del Potomac y la ralea que lo rodea lo consiguieron. Ni siquiera.
Denominar ‘genocidio’ a lo acontecido en Gaza y ya señalado Netanyahu como criminal de guerra como lo está, y lo es, solo abona a su necedad criminal entercado. Ha llevado a su país a una guerra y al más alto descrédito mundial, ha tragado más de lo que podía masticar y si se pensó en algún momento que el poder económico mundial proisraelí, projudío podría acallar a Palestina y doblegar gobiernos, ya puede estar seguro de que no fue así. Hay otros tantos agentes tan poderosos o más como aquel agente económico y también han tendido algo qué expresar, haciéndolo. Responde chantajista que se entregaron al terrorismo. Qué idiotez y qué pusilánime. La pregunta es puntual: ¿Por qué se sanciona a Rusia y a Israel, no? Y ninguno de sus corifeos atina a justificar la omisión.
Acotemos. El interés tiene pies. A nivel olímpico acaso ocurre más porque sin Rusia los demás se reparten sus medallas. Es competitiva. Israel jamás ha figurado en JJ.OO.
En medio de la batahola palestina, México ha elevado a rango de embajada la presencia palestina admitida y reconocida por tal, décadas atrás. ¿Que Israel ha interpretado eso como un mal mensaje a grupos terroristas? Esa es su chantajista y errática interpretación y ese su problema. Idiotas. Que Israel no olvide que obtuvo el voto de México para legitimar su nacimiento en 1948. Que no se olvide que México clama por dos países y Jerusalén no reconoce que es su capital hasta que una conferencia internacional acordada y nunca efectuada, lo decida. Que Israel tenga muy presente que en México hemos quienes no olvidamos los elogios del genocida Netanyahu aplaudiendo el muro de Trump, mientras edificaba el vergonzante propio contra los palestinos. El premier israelí y su impresentable gobierno tienen mucha cara, pero cada vez dejan menos sorprendidos a nadie y quedan de simples engañabobos y genocidas que difícilmente pueden sacudirse el apelativo de sionistas. Dígase con toda prontitud y claridad. El discurso descerebrado que sostiene que si se apoya la existencia de Palestina es apoyar terroristas tiene hasta el moño a medio planeta. Y es absolutamente inadmisible por ser el acicate del genocidio que aplica Israel a Gaza para engullirla.
Mientras Netanyahu dice que hay personas gordas en Gaza que niegan con su gordura que haya hambre y vemos videos de los judíos israelíes agrediendo a musulmanes y cristianos, la voz palestina aclamando vivir se engrandece. Es que esos videos, unos y otros, tampoco ya han podido acallarse en un mundo globalizado. Son de las quisicosas que tiene la globalización tan preconizada por todo mundo.
Trump desdeña que no funcionaron las escaleras eléctricas y el teleprónter en su visita a la ONU. Le salió barato con lo caro que le ha costado al mundo entero su ramplonería y su soberbia, su mentecatez, su tramposo proteccionismo y su arbitrariedad violadora de todo lo violable. Y su apoyo al genocida Israel así ya calificado por la ONU. Y todavía pide su Premio Nobel de la Paz el amigo del pedófilo confeso Epstein. Ya perdió el oremus. Qué cruz.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
2 comentarios