
El PP ha sido el único en apoyar la reprobación de Moratinos por destinar a la cúpula créditos de cooperación de manera "irregular, inmoral e ilegal", según el portavoz del grupo popular, Gonzalo Robles. Los grupos minoritarios han considerado excesiva la pretensión del PP de desaprobar al ministro de Exteriores por este asunto, aunque le han criticado el uso de 500.000 euros del FAD para financiar una obra de un coste de unos veinte millones de euros. PSOE, CiU, PNV, IU, ICV y BNG han votado en contra, mientras que CC, UPyD y UPN se han abstenido.
Ésta es la primera vez en la presente legislatura que se intenta reprobar a un ministro, una acción no recogida en el Reglamento de la Cámara y que no tiene carácter vinculante. Robles ha estimado justificada la petición al haberse desviado dinero contra la pobreza a una obra artística a través de una fundación como ONUART con más capital privado -60 por ciento- que público -40 por ciento-. Según Robles, la normativa permite destinar el FAD a organismos multilaterales o países en desarrollo, pero no a una entidad privada.
"Se molestan porque cogieron dinero de una caja y lo llevaron a otra, pero es la verdad", ha aseverado. El diputado del PP ha añadido: "¿Cuántas cosas se podrían haber hecho con 500.000 euros?". "Claramente la operación es irregular, inmoral y hoy sabemos que es ilegal. El dinero debe ser restituido al Estado y deben estudiarse las responsabilidades", ha concluido. Robles ha afeado además a Moratinos -no presente en el hemiciclo- haber querido justificar el coste de la obra diciendo que es "la Capilla Sixtina del siglo XXI" o que "el arte no tiene precio".
La portavoz socialista, Elena Valenciano ha tachado de "errática", "demagógica" y "avinagrada" la argumentación del PP cuando el actual Gobierno es el que más ha dinero ha dirigido a la lucha contra la pobreza. Valenciano ha asegurado que el empleo del FAD para la obra de Barceló es "completamente legal" y no se ha restado nada a la ayuda al desarrollo. "Ni uno solo de esos euros ha dejado de pagar vacunas, ni escuelas, ni hospitales, ni canalizaciones de agua, ni educación infantil, ni investigación médica, ni formación, ni ayuda humanitaria, ni incubadoras. Ustedes lo saben, pero no conocen el limite de la demagogia", ha afirmado la diputada socialista.