El magistrado subraya en un auto "la robustez" de las pruebas aportadas por la Guardia Civil.
El magistrado del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, ha dictado un auto en el que subraya la robustez de las pruebas contra el exasesor de José Luis Ábalos, Koldo García, al afirmar que los indicios de criminalidad "se consolidan" tras la recepción del último informe de la Unidad Central Operativa (UCO).
La decisión del juez de mantener a Koldo García en libertad, aunque bajo estrictas medidas cautelares, contrasta con la gravedad de los hallazgos que la instrucción penal sigue revelando. El magistrado del Alto Tribunal sostiene que "es evidente que persisten, e incluso aparecen seriamente consolidados" tras el informe policial, "sólidos indicios de criminalidad" que podrían satisfacer los tipos penales de cohecho, integración en organización criminal, tráfico de influencias y, de manera preliminar, malversación.
El corazón de los indicios: grabaciones y deudas
El auto judicial hace hincapié en dos elementos probatorios fundamentales que vinculan directamente a Koldo García con su exjefe, el exministro Ábalos. El juez destaca, por un lado, las "muy expresivas y elocuentes grabaciones" presuntamente registradas por el propio Koldo. Estas conversaciones, según el análisis, indicarían la posible adjudicación irregular de diversas obras públicas "en connivencia" con Ábalos y otros implicados, a cambio de recibir "diversos premios económicos".
Por otro lado, la UCO refuerza la tesis delictiva al apuntar a la "posible tenencia" de "importantes cantidades de dinero en metálico" de procedencia ilícita. Además, se documenta que Koldo García asumió "obligaciones económicas" del exministro por un total de 94.883 euros, una cifra que incluye el pago de 26.600 euros destinados al alquiler de la vivienda de Ábalos, un gasto que el exministro no habría declarado.
Negativa a declarar y criterio de la Fiscalía
Koldo García se acogió a su derecho a no declarar ante el juez, alegando indefensión por no disponer de los dispositivos electrónicos que lleva meses reclamando. La Fiscalía, por su parte, no solicitó su ingreso en prisión preventiva, pese a admitir un "creciente" riesgo de fuga y la gravedad de los indicios.
El juez Puente siguió el criterio del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, al considerar que las medidas cautelares ya impuestas —retirada de pasaporte y prohibición de salida del país— son "suficientes" para neutralizar el riesgo, cuya intensidad no considera indispensable para la prisión. El magistrado también descartó que el exasesor pueda alterar fuentes de prueba o cometer nuevos hechos delictivos.
La Fiscalía afeó a Koldo García que mantuviese silencio en sede judicial mientras se mostraba locuaz en los medios de comunicación, donde el exasesor había negado las acusaciones antes de su comparecencia.