Los mensajes, hallados en los móviles de Koldo y Aldama, apuntan a una reunión entre el expresidente socialista, el ministro Escrivá y el entonces presidente de la SEPI.
El "pago" al exministro socialista fue la entrega y disfrute, "bajo la cobertura formal de un contrato de arrendamiento", de un exclusivo chalé en Cádiz.