Reclaman a la banca más créditos y que rebaje el Euribor
La UE aprueba repetir en Irlanda el referéndum sobre el Tratado de Lisboa
jueves 11 de diciembre de 2008, 16:38h
En declaraciones a los periodistas al término de la primera jornada del Consejo Europeo que este jueves comenzó en Bruselas, Berlusconi señaló que todos los países están de acuerdo con la cifra del 1,5 por ciento planteada por el ejecutivo comunitario. Bruselas cree que la economía europea requiere una inyección de alrededor de 200.000 millones de euros para salir de la recesión. La mayor parte de esa cantidad (170.000 millones) deberán aportarla los Estados miembros, mientras que los 30.000 millones restantes saldrán del presupuesto comunitario y del Banco Europeo de Inversiones.
Alemania, la economía más grande de la UE y la que debería hacer el esfuerzo más cuantioso, se había mostrado hasta ahora reticente a aprobar nuevas medidas coyunturales, porque no quiere poner en riesgo su equilibrada situación presupuestaria y porque prefiere esperar a conocer el resultado de las que ya ha puesto en marcha. Pero al término de la cena en que debatieron cuál debe ser la respuesta comunitaria a la crisis económica, Berlusconi dejó claro que hubo "consenso" en torno al planteamiento de la Comisión.
El primer ministro italiano reconoció, en cualquier caso, que "es muy difícil encontrar ideas nuevas" para contrarrestar la fuerte desaceleración que atraviesa la economía europea. Recalcó, eso sí, que resulta fundamental incentivar la demanda y consideró que, por eso, hay que esforzarse por transmitir a los ciudadanos que de su comportamiento dependerá la profundidad y la extensión de la crisis.
Mayores créditos
Los jefes de Estado y Gobierno de la UE reclamarán a los bancos que aumenten la concesión de créditos a empresas y familias para reactivar la economía y que repercutan en sus préstamos las rebajas de tipos de interés que ha aprobado en las últimas semanas el Banco Central Europeo (BCE), según consta en el borrador de conclusiones que aprobarán este viernes los Veintisiete. El Consejo ha acordado que Irlanda vuelva a votar para aprobar el Tratado de Lisboa.
"El Consejo Europeo exhorta a los bancos y a las instituciones financieras a aprovechar plenamente las facilidades que se les conceden para mantener y apoyar el crédito a la economía y hacer repercutir en los prestatarios las reducciones de los tipos de interés centrales", afirma el documento que está previsto que aprueben este viernes los jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea.
Los Veintisiete han analizado la crisis económica en una cena de trabajo junto al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, que esta misma semana llegó a amenazar con no hacer más bajadas de tipos si los bancos no trasladan a sus clientes la relajación del mercado monetario y afirmó que el Euríbor, el tipo al que se prestan los bancos -y al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas en España- sigue estando "demasiado alto".
Para promover que los ciudadanos se beneficien de las bajadas de tipos, los Veintisiete subrayarán que deben aplicarse "efectivamente" los mecanismos de garantías pactados por los Gobiernos europeos -en referencia a los sistemas de avales para la banca- para que "contribuyan a disminuir el coste de financiación de las instituciones financieras en beneficio de las empresas y las familias". El texto recalca que, con la reducción de tipos de interés, el BCE y otros bancos centrales están respaldando un "crecimiento no inflacionista" y contribuyendo a "la estabilidad financiera".
El Consejo Europeo también reconoce en el borrador de conclusiones que los mercados financieros "siguen siendo frágiles" y por ello los Gobiernos deben seguir "alerta" y aplicar "de manera prioritaria" medidas para reforzar su estabilidad y su supervisión. En línea con las decisiones adoptadas por el G-20 en la Cumbre de Washington, los jefes de Gobierno subrayarán la importancia de un acuerdo rápido con el Parlamento Europeo para reformar las normas sobre solvencia de las compañías de seguros, los fondos de inversión y la protección de los depósitos de los consumidores. Reconocerán también la importancia de tomar "decisiones rápidas" sobre la regulación de las agencias de calificación crediticia, la supervisión financiera y las normas contables.
Revisión del plan en 2009
Los Veintisiete darán su visto bueno al plan de estímulo económico presentado por la Comisión Europea y se espera que ratifiquen el objetivo de que los incentivos presupuestarios alcancen el 1,5 por ciento del PIB de la Unión -un 1,2 por ciento correspondería a medidas nacionales y un 0,3 por ciento a ayudas europeas-. Además, se comprometerán a revisar la aplicación del plan a partir de marzo de 2009 y a adaptarlo si es necesario. El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, ya ha advertido de que las medidas no serán suficientes.
Está previsto que los Veintisiete respalden todo el abanico de propuestas contemplado por Bruselas -de modo que cada país pueda elegir si opta por reducir impuestos o cotizaciones sociales, o aumentar el gasto público- pero aún se discute si habrá un respaldo explícito a "la posibilidad de aplicar tipos de IVA reducidos en los servicios con alta intensidad de mano de obra y en los productos y servicios verdes".
Pese a que cada país optará por las medidas que considere más oportunas, los líderes europeos subrayarán que su intención es actuar con "unidad, firmeza, rapidez y decisión para evitar una espiral recesiva", puesto que toda la zona euro, incluso toda la UE, "está amenazada de recesión" y advierte de que dada la "amplitud de la crisis" es necesario "un esfuerzo acrecentado y coordinado". El documento también destaca que tienen que tener "un papel capital" las políticas "de inclusión social".
Los Veintisiete saludarán, por último, el anuncio de la Comisión Europea de que será flexible a la hora de aplicar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que obliga a los países de la eurozona a mantener sus déficits públicos por debajo del 3 por ciento. Eso sí, no está previsto que acuerden nuevos límites de déficit ni criterios para garantizar que la "vuelta rápida" a la "sostenibilidad presupuestaria".
Reticencias
Alemania, la principal economía de la UE, es también el país de la UE más reticente a las medidas de relanzamiento económico propuestas por la Comisión Europea, ya que se resiste a aportar más dinero hasta ver el resultado de las medidas ya aprobadas y porque quiere mantener su disciplina presupuestaria.
La propuesta de la Comisión pide destinar 200.000 millones de euros (el 1,5% del PIB comunitario) a promover la actividad y el empleo; la mayor parte de ese dinero (170.000 millones de euros) saldría de los presupuestos nacionales y el resto de las arcas comunitarias. La canciller alemana, Angela Merkel, asegura que "Alemania es consciente de su responsabilidad como la mayor economía europea", y aseguró que apoya el plan de la Comisión.
Cambio climático
Los Veintisiete quieren pactar un ambicioso conjunto de medidas que incluyen el llamado objetivo 20-20-20 (reducir las emisiones de CO2 el 20 por ciento, lograr una cuota de renovables del 20 por ciento y aumentar la eficiencia energética en otro 20 por ciento), todo ello para 2020.
El acuerdo que se espera alcanzar, que está avanzado al 95 por ciento según la presidencia francesa, "es un gran éxito", aseguró el primer ministro belga, Yves Leterme. El ambicioso plan de medidas contra el cambio climático supone "un buen equilibrio entre la economía y la ecología", añadió. Para la presidenta finlandesa, Tarja Halonen, "la propuesta de compromiso de la presidencia francesa no está mal".
Tratado de Lisboa
En cuanto al Tratado de Lisboa, la presidencia ha propuesto que Irlanda celebre un segundo referéndum de ratificación antes de noviembre de 2011 y que, en caso de resultado positivo, la Comisión Europea tendrá un miembro por cada Estado miembro de la UE. El Tratado de Lisboa prevé que, a fin de ganar en eficacia, a partir de 2014 habrá un número de comisarios igual a dos tercios del número de Estados miembros (lo que equivale a 18 en la UE de los 27), que se regirá por un principio de rotación igual entre los Estados miembros. La posibilidad de perder a su representante en la CE era una de las que más preocupaban a los ciudadanos irlandeses
El ministro finlandés de Exteriores, Alexander Stubb, consideró que esa propuesta "noticia extremadamente positiva" y se mostró convencido de que el Tratado de Lisboa podrá entrar en vigor el 1 de noviembre de 2009, si bien advirtió de que es "un eterno optimista". El presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering, recalcó que en todas estas discusiones es necesario mostrar "solidaridad", ya que "con este espíritu siempre ha sido posible encontrar soluciones en la UE".
Irlanda, a las urnas
El Consejo no está conforme con el resultado del voto democrátrico de los irlandeses contra el Tratado de Lisboa, de modo que han acordado volver a obligarles a votar, a ver si en esta ocasión coincide con sus preferencias. La cumbre de la UE ha respaldado la propuesta francesa para solucionar el bloqueo al Tratado de Lisboa, que consiste en que Irlanda celebre otro referéndum antes de noviembre próximo. Francia dice que el Gobierno irlandés "se compromete a tratar de conseguir la ratificación del Tratado de Lisboa antes del final del mandato de la actual Comisión", en noviembre de 2009.
Aunque el texto no habla expresamente de condiciones, la forma en que está redactado señala claramente que la concesión a Irlanda va unida a que ese país ratifique el Tratado, después del resultado negativo de la consulta de junio pasado. "Siempre que entre en vigor el Tratado de Lisboa", el Consejo Europeo adoptará una decisión para que "la Comisión mantenga un nacional de cada Estado miembro", afirma la propuesta que fue aceptada.