Los dos equipos ganan sus partidos y continúan primeros en la Ligue 1 y en la Premier.
El portugués Gonçalo Ramos, uno de los últimos recursos de los que tiró Luis Enrique para desatascar al PSG ante el Niza, fue la solución en el Parque de los Príncipes y marcó, en el tiempo añadido, a última hora, el gol del triunfo del campeón en su partido número 100 con la camiseta parisina.
Fue de forma agónica, cuando el París Saint Germain estaba volcado y había acorralado al Niza. Un centro al área del georgiano Kvicha Kvaratskhelia y la cabeza de Ramos, certera, imposible para el meta Yehvann Diouf.
Porque hasta ese momento el París Saint Germain, que el martes recibe al Bayern Múnich en la Liga de Campeones, se había mostrado inoperante, en esa versión espesa que le había llevado a ganar sólo uno de los cuatro últimos encuentros de la Ligue 1, con otros tres empates. Solo había podido ganar al Brest (0-3). Previamente igualó contra el Lille y el Estrasburgo y después empató frente el Lorient. Con el Niza, que llegó con cuatro triunfos seguidos, estuvo a punto de sufrir otro traspiés y poner en riesgo su liderato.
Lo solucionó Ramos que saló al campo en el minuto 72, en el lugar de Senny Mayulu. A la vez que Ousmane Dembele, medida de urgencia del preparador español que ya no gana, de momento, con la soltura de otras veces.
La reaparición de Fabian Ruiz, que salió en la segunda parte, fue la otra gran noticia de este sábado del PSG y que frustró al final las expectativas de sus perseguidores: Mónaco, Marsella, Estrasburgo, Lyon y Lens están al acecho.
Pero otra vez careció de soluciones ante el orden del Niza, en puertas de la zona europea de la competición. Supo como maniatar al PSG que dominó pero sin las ocasiones habituales. Sin Desiré Doue, lesionado, no tuvo excesiva frescura el conjunto de Luis Enrique que poco a poco agrandó su dominio. A las ocasiones de Bradley Barcola y Achraf Hakimi de la primera parte se sumaron después las de joao Neves y Vitinha, desde lejos.
Fue la entrada de Ramos lo que fue decisivo. El luso, partido cien. Tiro al palo en el 80, en su primera ocasión, y gol salvador en el añadido. En la última acción. Para rescatar al París Saint GErmain y salvar su liderato.
El Arsenal afianza su liderato
Una victoria incontestable del Arsenal sobre el Burnley (0-2), con tantos de Declan Rice y de Viktor Gyökeres, fortaleció al equipo de Mikel Arteta en el liderato de la Premier League, que ocupa con siete puntos de diferencia sobre el Bournemouth -y un partido más-.
El Arsenal demostró que en estos momentos es, sin duda, uno de los equipos más en forma de Europa. Con los tres puntos que sumó ante el Burnley, acumula nueve victorias consecutivas en todas las competiciones; además, en todo el mes de octubre, no ha encajado goles; tampoco cede puntos, porque la última vez que se dejó alguno por el camino fue el 21 de septiembre con un empate frente al Manchester City; y todo lo ha conseguido con un dominio del juego que a veces es hasta abusivo.
El turno para caer aplastado por el rodillo 'gunner' fue para el Burnley, que no disparó ni una sola vez a portería en toda la primera parte. Ni desde dentro del área, ni desde fuera, ni entre los tres palos o fuera de ellos. Fue la nada más absoluta, porque fue tan anulado por el Arsenal que casi ni pisó la zona defendida por David Raya.
El plan de Arteta salió a la perfección y todas las piezas encajaron como un puzzle. Incluso se permitió el lujo de dejar en el banquillo a Mikel Merino, que tan bien funciona en la selección española pero a quien la llegada de Gyökeres le ha complicado la existencia. El delantero sueco, poco a poco, afina su adaptación a la Premier League y cada partido se parece más al voraz goleador del Sporting.
El resto de sus compañeros tampoco desentonan con mención especial para Rice, Martín Zubimendi y Leandro Trossard, que, junto a Gyökeres, fueron los más desequilibrantes del Arsenal en Turf Moor. Sobre todo Rice, que se encargó de dar medio gol a Gyökeres en el tanto que inauguró el marcador. Uno de sus lanzamientos envenenados de córner al segundo palo sirvió a Gabriel para tocar la pelota con el interior del pie, mandarla al centro de la portería y dejar al atacante sueco solo para rematar de cabeza su cuarto tanto en la Premier League
El Arsenal, con 0-1 en el marcador al cuarto de hora, pisó aún más el acelerador y de un contragolpe nación muy pronto el segundo. Gyökeres lo lanzó con una apertura a banda izquierda hacia Trossard, que centró al punto de penalti por donde apareció Rice para cabecear el 0-2 con el que cerró el partido cuando apenas se había pasado la media hora.
Aunque el Burnley tenía mucho tiempo por delante para intentar por lo menos buscar el empate, la realidad es que todos los que estaban viendo el duelo sabían que eso no iba a pasar. El dominio del Arsenal era de tal magnitud que una remontada era un milagro.
El tanto de Rice, que aún pudo aumentar su cuenta con un lanzamiento de córner directo que golpeó en el larguero, acabó con el choque. Al Arsenal le bastó con mantener su control del juego para mantener el resultado.
No concedió nada salvo un remate de Florentino de cabeza en el minuto 73 que se marchó por encima del larguero y un lanzamiento de falta de Edwards al palo en el tiempo añadido. No hubo nada más y los 'gunners' celebraron tres puntos con los que mantienen su domino en la Premier League para caminar con paso firme hacia un título que no gana desde hace 21 años.