Tras la clausura de la última exposición temporal en la que participó el Ecce Homo de Caravaggio, la pintura vuelve a colgar de las paredes del Museo del Prado, a donde regresa como préstamo.
La pieza, que ha representado uno de los mayores descubrimientos de la historia del arte, permanecerá en el Prado hasta abril de 2027, "gracias a la generosidad de su propietario", afirma el Prado.
Su incorporación a la exposición permanente "permite apreciar la evolución estilística del pintor, desde los postulados más clásicos de David vencedor de Goliat, en la sala 7 A, a los parámetros más expresivos que muestra Ecce Homo, en la sala 7 del edificio Villanueva".