El equipo de Luis de la Fuente empató en el trámite ante Turquía (2-2). Los favoritos, invictos y número uno del ranking FIFA, se relajaron. Goles de Dani Olmo y Oyarzabal.
España cerró este martes su clasificación para el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México a lo largo del próximo verano. El equipo de Luis de la Fuente selló su billete para la cita mundialista al empatar ante Turquía en La Cartuja, en un partido que bien puede corresponder con lo que significa el concepto trámite. De hecho, los otomanos necesitaban ganar por siete goles para adelantar al seleccionado nacional en la última jornada de la fase clasificatoria y evitar la repesca. Así que, de vuelta a la realidad, los favoritos se desempeñaron sin la intensidad habitual, sobre todo en la presión (hecho que desajusta al esquema), y terminaron por arrancar un punto con el que completaron el objetivo sin la sonrisa que habían merecido durante estos meses en los que se ganaron volver al número uno del ranking de la FIFA.
En noche desazonadas como ésta vale contextualizar el mérito de la plantilla actual campeona de la Eurocopa. A este encuentro llegaban con la posibilidad de concluir la fase clasificatoria con un pleno de victorias, hecho nunca visto desde, ojo, la selección dirigida por Vicente del Bosque que se coronó en Sudáfrica 2010. Palabras mayores. Además, no habían encajado ni un gol y habían anotado 19 dianas, y habían encadenado una exhibición tras otra. La solidez conseguida, que permite que el rendimiento colectivo se mantenga a pesar de las bajas, queda reflejada en este dato: no pierden en partido oficial desde el 28 de marzo de 2023. Por eso el 2-2 cosechado en esta fecha, que sirve para elevar a 31 los partidos consecutivos sin caer, tiene un sabor agridulce que puede interpretarse como un aviso para lo venidero. Si se economizan esfuerzos, todo cuesta mucho más.
España roza el pleno
El contexto también acogía la ausencia de seis titulares (y verdaderos pilares como Pedri, Lamine Yamal, Dani Carvajal, Rodri, Nico Williams o Robin Le Normand). Casi nada. De la Fuente no aceptó ésto como excusa y habló en la previa de jugar con "excepcional responsabilidad", por eso alternó descansos con la titularidad de algunos cimientos del proyecto, como Marc Cucurella, Fabián Ruiz, Pau Cubarsí, Unai Simón y Mikel Oyarzabal. En el apartado de alternativas colocó a Dani Olmo y a Yeremy Pino en el ataque, a Aleix García y a Mikel Merino en el eje, y a Aymeric Laporte y Marcos Llorente en la zaga. Todos ellos salieron al verde con la competitividad encendida y en el minuto cuatro ya habían abierto el marcador. Aleix leyó el desmarque sorpresivo de Cucurella, que emitió un centro raso espinoso al que no llegó Fabián y que Olmo usó para fintar y cruzar un zurdazo inapelable.

Obtuvieron los españoles el botín a las primeras de cambio y parecería que visualizaron por delante una goleada tan abultada como la autografiada en la ida (en la localidad turca de Konya triunfaron con un 0-6). A partir de ahí optaron más por el control del cuero (al descanso el ratio de posesión alcanzó el 79%) que por la verticalidad. Y a ese planteamiento conformista se uniría una mejoría notable del bloque preparado por Vincenzo Montella. El transalpino se dejó en el banquillo a sus mejores futbolistas (Arda Güler y Kenan Yildiz) pensando en la repesca y priorizó la consistencia y el equilibrio para su plan. Apiló una defensa de cinco defensas con cuatro centrocampistas por delante. Optó por incidir en la cohesión, compitiendo a la expectativa en un bloque medio riguroso. Y la jugada casi le salió perfecta.
Le tocó aguantar la media hora inicial al combinado que ha vuelto a ilusionar a la hinchada turca (que no pisa un Mundial desde la gesta de 2002, cuando les eliminó en semifinales el Brasil de Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo). Sobrepoblaron el interior del campo para limitar el flujo entre líneas que tanto lustre da a la ofensiva española y sólo concedieron un par de remates de Oyarzabal y de Aleix antes del cuarto de hora. Les costó en el prólogo ajustar el espacio entre los centrales exteriores y los laterales. Por ahí se colaron Pino, Olmo y Merino, que jugaron secundados por las subidas la hasta línea de fondo de Cucurella y Llorente. Siempre jugaron por debajo de la velocidad de pase y activación tras pérdida habituales, mas la calidad les seguiría permitiendo amenazar la meta protegida por Altay Bayindir.
El portero del Manchester United realizó cuatro paradas en el primer tiempo. Las más destacadas respondieron a sendos cañonazos que Dani Olmo engatilló desde la frontal (minutos 30 y 31). Sostuvo a los suyos y sus zagueros replicaron su tino en el achique al sacar un remate franco de Pino. Entonces España bajó los decibelios aún más y ya no les bastaría con la clase técnica para dar continuidad al dominio de las sensaciones. Turquía mostraría que si no se le presiona con ardor sabe salir jugando por el suelo, con combinaciones que nacen de Orkun Kökçü. El actual cerebro del Besiktas relevó al lesionado Hakan Çalhanoglu (también faltó por lesión el punta Kerem Aktürkoğlu) y fue guiando a su delegación hasta lanzar el órdado. En el 34 probó los guantes de Unai Simón y en el 42 puso un córner que bajó Baris Yilmaz para que Deniz Daniel Gül festejase el 1-1.
De la Fuente: "Queda muchísimo por hacer"
La diana del joven atacante del Oporto confirmó a los otomanos su capacidad de hacer historia, pues nunca habían ganado en España. Un par de intentos de Cubarsí y Fabián Ruiz que detuvo Bayindir dio paso al intermedio. Ahí De la Fuente decidió sentar a un Mikel Merino desacertado para dar entrada a Ferran Torres. Pero colocó al barcelonista en el extremo diestro, hecho que perjudica la influencia del delantero levantino. Y tampoco le benefició que sus jugadores no levantaran sus vatios. Sí lo hizo el sistema de Montella, que plantó cara sin sus primeros espadas a base de sudor, hambre y ganas de reivindicarse (No en vano, salvo los cruces con la campeona de Europa habían ganado todo en esta fase de grupos). Empezaron a presionar de verdad, a soltarse el respeto y un Köçkü agigantado les propulsó. Unai Simón les detuvo con reflejos ante el chut de Irfan Kahveci y la chilena de Baris Yilmaz, pero nada pudo hacer cuando Salih Özcan descerrajó un latigazo desde media distancia que limpió el borde de la madera para redondear la remontada -minuto 54-.

Los visitantes vencían los duelos, recuperaban en campo rival y, ahora sí, mordían en ataque. La grada sevillana demandaba una reacción al tiempo que De la Fuente charlaba con su asistente. Sin embargo, la calidad se adelantaría a las decisiones del técnico riojano. En el 62 Fabián leyó otra llegada imprevista de Cucurella, que repitió el centro incómodo del 1-0. Esta vez Çaglar Söyüncü despejó, aunque sin contundencia. Pino aprovechó el rebote para rematar, Merih Demiral repelió bajo palos y Oyarzabal embocó el 2-2. El eibarrés dio un respiro al personal, que había sido forzado a recalcular las expectativas de la noche. Con su diana igualó a Merino como los máximos goleadores del seleccionado nacional en esta fase clasificatoria y alimentó su estatus como posible delantero titular en el Mundial (lleva cuarto partidos seguidos anotando).
Antes del desenlace llegarían las sustituciones. Los dos equipos quemaron los cinco cambios disponibles y el favorito incluyó a secundarios como Samu Aghehowa, Pablo Fornals (que no había sido convocado desde 2021) y, sobre todo, a Fermín López y a Álex Baena. El canterano azulgrana apretó el acelerador con su magnetismo y el colchonero aportó su espectacular precisión. Por su lado, el izquierdo, nacerían las mejores ocasiones españolas en un epílogo que acogió un toma y daca vibrante. Sin dueño, porque los visitantes se fueron a por la gloria, el choque discurrió de área a área. La puntería y el tino de los porteros batallaron por el reparto de puntos... y ganaron los guardametas. De la traca final destacó que Unai dibujó una estirada de foto ante el trueno del fenomenal Baris Yilmaz -minuto 67-, la 'palomita' de Bayindir para desviar el misil que conectó Baena desde la frontal -minuto 92- y las pifias con todo a favor de Ferran, Atakan Karazor y Samu. El orgullo otomano se ganó la repesca y los españoles disponen de siete meses para afinar antes de ir a por la reconquista del cetro mundialista.
Ficha técnica
2- España: Unai Simón; Cucurella, Laporte, Cubarsí, Marcos Llorente; Aleix García, Fabián Ruiz (Fornals, min. 83), Mikel Merino (Ferran Torres, min. 46); Dani Olmo (Fermín López, min. 73), Yeremy Pino (Baena, min. 63) y Oyarzabal (Samu Aghehowa, min. 63).
2- Turquía: Bayindir; Kadioglu (Eskihellac, min. 78), Çaglar Söyüncü, Akaydin, Demiral (Akcicek, min. 83), Zaki Çelik; Salih Özkan (Karazor, min. 78), Kökçü, Irfan Kahveci (Müldür, min. 69), Baris Yilmaz; y Deniz Daniel Gül (Yusuf Sari, min. 69).
Goles: 1-0, min. 4: Dani Olmo; 1-1, min. 42: Deniz Daniel Gül; 1-2, min. 54: Salih Özkan; 2-2, min. 62: Oyarzabal.
Árbitro: Felix Zwayer (Alemania). Amonestó a Deniz Daniel Gül, Baena, Salih Özkan, Demiral, Eskihellac y a Bayindir.
Incidencias: partido correspondiente a la 10ª jornada del Grupo E de la Clasificación para el Mundial 2026 de la UEFA, disputado en el estadio de La Cartuja (Sevilla, España).