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entrevista

Natalia Figueroa: "Para Raphael el escenario es como una droga"

viernes 12 de diciembre de 2008, 21:17h
¿Qué te ha llevado a colaborar en este proyecto?
Yo llevo años colaborando con el Padre Ángel, tanto en éste como en otros proyectos. Aquí estamos todos recopilando regalos para la gente mayor, yendo a residencias para entregárselos... hacemos todo lo que él nos pide.

¿Qué tiene el Padre Ángel para captaros a todos?
La verdad es que no lo sé, pero su poder de convocatoria es impresionante. Tiene una bondad y un "algo" especial. Es un hombre que hace una labor gigantesca con una gran sonrisa, con dulzura, sin parar de viajar, abriendo hospitales y escuelas, se ocupa de niños enfermos, de ancianos... es un hombre que merece toda la ayuda del mundo.

Al ver a tanta gente que colabora, ¿qué sientes?
Yo creo es una obligación. Pienso que cuando hay personas que, como el Padre Ángel, tienen algo en marcha y te piden tu colaboración, no se puede decir que no. Todos podemos ayudar de maneras muy distintas, cada uno en lo nuestro. Hay gente mayor muy sola, en residencias a las que no va a ver su familia, hay niños enfermos, hay heridos de guerra, hay tantas cosas, que la pena es no poder hacer más y echar más manos. Pero se hará lo que se pueda.

¿Cómo te ves dentro de unos años?
No me veo sola. Yo creo que la soledad es algo a lo que todos tenemos horror y, afortunadamente, yo tengo una casa muy llena y muy alegre. Mis hijos están casados, pero siempre están en casa, porque viven muy cerca, y también tengo a mis nietos. Tengo una casa muy llena de gente y así quiero seguir.

¿Cómo cambian los niños la vida a una persona?
La Navidad, por ejemplo, es una fecha muy para disfrutar de los niños. Pasas, sin darte cuenta, de tus hijos, cuando eran pequeños, a los nietos. Te asustas mucho con el paso del tiempo, pero, de repente, te encuentras con que hay otros niños en tu casa, que son los hijos de tus hijos, y es algo muy bonito.

Acaba de celebrarse el 50 aniversario de la carrera musical de Raphael. ¿Cómo te sientes tú como esposa?
Estoy muy orgullosa. Estar 50 años en una profesión cualquiera es algo muy difícil de cumplir, pero en esta profesión artística y en España es aún más difícil, porque en este país nos encanta hacer ídolos para derribarlos. Mantenerse en España es mucho más difícil que en cualquier país, por eso me parece un mérito increíble. Está en una etapa espléndida y maravilloso de voz. Esto es una lotería que te toca, por lo que hay que aprovecharla, disfrutarla y ser feliz.

Raphael afirmó que no piensa retirarse nunca, ¿te has resignado ya a ello?
Cada vez le gusta más su profesión. El escenario es para él como una droga.

¿No le echas de menos cuando pasas largas temporadas lejos de él?
No, porque ahora las temporadas no son tan largas, lo hace todo de una forma más sensata, viene con más frecuencia. Hace sus viajes con mucha más cabeza y con más sensatez, y lo hace muy bien.

Sois de los pocos matrimonios verdaderamente consolidados a pesar del paso de los años. ¿Cuál es el secreto?
No lo sé. Yo creo que es suerte que dos personas se encuentren, se complementen y se entiendan muy bien, y es lo que nos ha pasado a nosotros.

¿Cómo te ves en tu papel de abuela?
Estoy encantada y muy feliz.

¿Mejor de madre o de abuela?
No tiene nada que ver. Lógicamente se es más estricta con los hijos, porque tienes que educarles. Pero cuando los nietos son pequeños, pues tienes otra edad, eres mucho más condescendiente, ves que sus padres les regañan y tú quieres aliarte con los niños y que no les regañen. La verdad es que les consientes y les mimas más.