León XIV rezó este martes en la zona cero de la explosión del
puerto de Beirut y consoló a algunas de las familias que llevaban consigo las fotos de sus seres queridos, entre las 245 víctimas de aquella tragedia del 4 de agosto de 2020.
La explosión en el puerto de Beirut causó la muerte de 245 personas y miles de heridos, y una enorme devastación en una ciudad ya acuciada por la crisis economía.
El papa estadounidense acudió en el último día de su visita a Líbano a la zona cero de la explosión, donde aún permanecen unos enormes silos a medio derrumbar considerados "el testigo silencioso" de la tragedia. Depositó una corona de flores y encendió una vela y rezó algunos minutos en silencio.
Después se acercó a la zona donde estaban unas 60 personas en representación de las víctimas de la tragedia y que llevaban las fotos de sus familiares fallecidos. Habló con ellos, los consoló y abrazó y regaló un rosario.
La Asociación de Familiares de las Víctimas piden su conservación a la vez que demandan la conclusión de la investigación judicial iniciada hace cinco años para esclarecer las causas de lo ocurrido. La pesquisa ha sido obstaculizada repetidamente por ex altos cargos y políticos sospechosos de negligencia en el caso, lo que llevó a que estuviera suspendida casi ininterrumpidamente durante más de tres años, entre finales de 2021 y comienzos de este año, cuando fue nombrado un nuevo fiscal general.