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Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha expresado este miércoles su rechazo a la decisión de la Ertzaintza de elaborar una estadística de detenidos según su lugar de nacimiento, medida que consideran "inútil para la seguridad" y perjudicial para la cohesión social.
En un comunicado, la UPF muestra su preocupación por esta propuesta, que considera "técnicamente ineficaz, jurídicamente cuestionable y socialmente peligrosa" porque altera los principios básicos de convivencia y contradice los estándares europeos e internacionales en materia de igualdad de trato.
Asegura que la clasificación de las personas detenidas por su nacionalidad no mejora la seguridad, ni ayuda a comprender las dinámicas delictivas y tampoco aporta herramientas útiles para las fuerzas y cuerpos de seguridad, pero sí que "alimenta prejuicios" y genera "climas de sospecha", además de favorecer la construcción del relato de "ellos y nosotros".
"No se combate la delincuencia, se siembra desconfianza social", subraya esta asociación, que advierte de que publicar la nacionalidad de los detenidos constituye una forma de discriminación indirecta al asociar el origen con la participación en delitos.
En este sentido, apunta que la nacionalidad no es un elemento explicativo del delito y que publicar datos descontextualizados genera una percepción errónea y "amplifica injustamente la representación de determinados colectivos en las estadísticas policiales".
Señala que si el objetivo de dicha medida fuera realmente estadístico, también podrían difundirse datos como el nivel educativo o la situación socioeconómica, pero no se hace porque "generaría estigmas injustos sobre colectivos vulnerables".
"El mismo principio debe aplicarse a la nacionalidad", sostiene.