La obra de Sorolla 'sale' del lienzo y cobra nueva forma con la publicación del primer catálogo razonado del pintor valenciano, correspondiente a su obra comprendida entre 1876 y 1894. Este miércoles, Ediciones El Viso ha presentado el volumen en el Museo del Prado junto a su autora, la investigadora Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del artista.
Es la primera vez que se publica un catálogo de la obra completa de Sorolla, compuesta por 4.200 pinturas repartidas por todo el mundo. El proyecto ha recibido el apoyo financiero de la Fundación Museo Sorolla de Madrid, tal y como ha señalado Enrique Varela, director de la Casa Museo del artista: “Teníamos claro que este proyecto había que apoyarlo como fuera. Está en el ADN del museo cualquier proyecto que engrandezca la figura de Joaquín Sorolla”.

El acto también contó con Amanda Dotseth, directora del Meadows Museum, y Gregory Walker, director del Custard Institute for Spanish Art and Culture, instituciones que han participado en las labores de investigación y documentación. “No sólo queríamos investigar el arte español, sino promocionarlo y compartirlo con todo el mundo”, afirma Dotseth.
Enrique Varela: "Hemos tenido que esperar 149 años para que la producción artística de Sorolla salga a la luz con todos los avales científicos"
El volumen incluye 1.073 óleos, dibujos y gouaches ordenados cronológicamente. Cubre los inicios de Sorolla en la pintura desde 1876 hasta 1894, momento en el que el pintor alcanza su etapa de madurez con obras como La vuelta de la pesca, (1895).
Dado que este catálogo abarca los primeros años de su trayectoria, la editorial prevé publicar otros tres volúmenes para cubrir la totalidad de la obra y trayectoria del artista. La previsión, adelanta Gonzalo Saavedra, director de la editorial, es que salgan a la luz en los próximos tres años.

40 años de trabajo
Blanca Pons-Sorolla ha dedicado casi cuatro décadas a este catálogo, que próximamente se distribuirá en Europa, Estados Unidos y el resto del mundo. “Un proyecto de esta envergadura es como una orquesta, todos los instrumentos deben estar bien afinados”, comenta Saavedra.
Los abuelos de Pons-Sorolla, también pintores, le hicieron amar la pintura desde niña y admirar las obras de su bisabuelo. Su labor de investigación empezó en los 80 con la lectura del epistolario de Sorolla a su mujer, y a finales de la década comenzó a catalogar obras y ordenar la documentación en capítulos. En los años siguientes, se dotó de un gran equipo de documentalistas para crear una base de datos a medida del proyecto, que ya tomaba forma de catálogo.

El “volumen 0” del catálogo se publicó en 2019 como recopilación de la colección de pinturas del Museo Sorolla. Ahora, el nuevo proyecto recupera todas las obras de la Casa Museo e incluye la biografía actualizada del pintor, repertorios de sus exposiciones y datos metodológicos del proceso de investigación. “Mi sueño será sacar los tres próximos volúmenes contando con mis colaboradores y amigos”, señala la bisnieta del pintor.
Durante la presentación, Pons-Sorolla también ha desvelado cuál será el contenido de los próximos catálogos. El segundo volumen contará con 1.040 obras, desde 1895 a 1903, cuando alcanzó su madurez como pintor a los 40 años, y el tercer volumen cubrirá de 1904 a 1911, años en los que Sorolla realizó grandes exposiciones individuales en París, Londres, Nueva York y Chicago.
Finalmente, el último tomo recogerá 1.000 obras y se centrará en los últimos años del pintor hasta 1920, cuando un derrame cerebral le alejó de la pintura a los 57 años. Algunas de sus últimas obras incluyen la decoración de la Biblioteca de la Hispanic Society de Nueva York, jardines andaluces y escenas de su propia casa.
El maestro de la luz
Sorolla era capaz de transformar lo cotidiano en escenas llenas de luz, color y movimiento. Nació en 1863 y a los 15 años ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde conoció los materiales y desarrolló su gusto por el dibujo y el color.
En su época de juventud se nutrió de numerosos artistas, profesores y mentores, tal como Baltasar Perales, Luis Antoja Crespo y Antonio García Peis, que se convertiría más tarde en su suegro.

Tras ganar una plaza de pensionado en Roma, se instaló en Madrid para estar en contacto con las exposiciones nacionales. Tuvo la oportunidad de viajar a Francia e Italia para conocer la obra de artistas que influyeron en su estilo, entre los que destaca Claude Monet y su pincelada libre. Sin embargo, Sorolla encontró en pintores españoles su mayor fuente de inspiración, y aprendió de Goya y Velázquez la técnica, el color y el claroscuro.
Sorolla disfrutaba pintando al aire libre al puro estilo impresionista, para captar de forma natural la luz y el movimiento. Esta técnica hizo que en su paleta predominaran los colores vivos y variados, y que en sus cuadros jugara con la pastosidad y las manchas de pintura. “La inspiración le sorprendió siempre con los pinceles en la mano”, dice su bisnieta.
"La inspiración le sorprendió siempre con los pinceles en la mano"
Los premios que obtuvo en la Exposición Universal de París (1900) y Madrid (1901) le permitieron obtener reconocimiento internacional y consolidar "su paso a la modernidad", según Pons-Sorolla.
Aunque sus obras más conocidas capturan las olas de la costa mediterránea, Sorolla realizó gran número de escenas costumbristas y retratos de personajes como Benito Pérez Galdós, Antonio Machado, Ramón y Cajal o Vicente Blasco Ibañez.

En 2023 se celebró el centenario de la muerte de Sorolla, y estos dos últimos años se han organizado gran cantidad de acontecimientos públicos, exposiciones y proyectos en torno a su figura. Entre ellos, la remodelación de la Casa Museo del artista, que ha impedido realizar la presentación en el propio hogar del pintor, según ha explicado su director.
La publicación del catálogo se encuadra en este homenaje y permite ordenar y autentificar el legado de uno de los grandes pintores españoles. En palabras de Saavedra: “Como decía Sorolla: el arte no se aprende, se siente”