En el acto institucional de la Comunidad de Madrid con motivo del día de la Constitución, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha hecho una cerrada defensa de la Carta Magna y ha apelado a los "hijos de la Transición" al tiempo que ha criticado la polarización y la división política.
En su discurso, la presidenta ha subrayado la importancia de no permitir que el individualismo y el interés particular "echen por tierra todo lo logrado estos 47 años" y que "la llamada dictadura de las minorías desbarate nuestro futuro común".
"¿En qué momento se han empezado a fabricar las pasiones de invernadero que se cultivan para que quienes no han vivido la España de los bandos sientan una necesidad identitaria y de combate contra el otro?", se ha preguntado.
El acto celebrado en la Real Casa de Correos ha vuelto a escenificar el choque entre Ayuso y el Ejecutivo por la ausencia del delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, que no ha sido invitado y ha organizado su propia conmemoración en paralelo.
Ayuso ha defendido la necesidad de respetar las obligaciones y responsabilidades que entraña la Constitución y las sentencias judiciales "tanto si gustan como si no".
La jefa del Gobierno madrileño también ha aludido a la defensa de las instituciones, los poderes del estado y a la "asunción política de que la alternancia política ha de darse bajo unas mismas reglas del juego, que son sagradas".
La Carta Magna, opina, debe ser sancionada "día a día", para poder darla en herencia y en plena forma a las siguientes generaciones, "y que éstas entiendan su valor, la honren y la defiendan como lo hicieron las anteriores”.