Los equipos de rescate de Indonesia han reanudado este domingo la búsqueda de los cuatro españoles desaparecidos desde el viernes tras el naufragio de una embarcación en aguas de la isla de Padar, al este de la turística Bali.
Los cuatro desaparecidos son Fernando Martín Carreras, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; uno de sus hijos y dos de los hijos de su pareja, Andrea Ortuño (un niño y una niña), quien también viajaba en la embarcación y fue rescatada, junto a otra de sus hijas.
La niña rescatada regresará en los próximos días a Valencia, mientras su madre, rescatada junto a ella, seguirá en el país, donde siguen las tareas de búsqueda de las cuatro personas desaparecidas.
Así lo ha explicado a EFE Enrique Ortuño, abuelo materno de la pequeña, quien ha señalado que el padre de la menor ha viajado ya a Indonesia para traer de vuelta a la niña, quien ya cuenta con el visado para poder viajar a España.
Según han aclarado fuentes cercanas a la familia después de la confusión inicial con las identidades, los menores desaparecidos son un hijo de Fernando Martín -de una relación anterior- y otros dos de Andrea Ortuño, también de una relación previa.
El padre de esta niña y de dos de los menores desaparecidos se encontraba en Montevideo (Uruguay), donde había ido a visitar a su familia, y ya ha viajado hasta Indonesia.
El otro menor desaparecido es hijo de Fernando Martín y de otra pareja anterior, Silvia García, residente en Valencia y quien se encuentra en un estado de "profunda devastación emocional", según ha afirmado a EFE un amigo íntimo de la familia.
Fernando y Andrea tienen en común un bebé, fruto de su reciente matrimonio, que no viajó a Indonesia y se quedó en Valencia con sus abuelos maternos, ha explicado Ortuño.
La embarcación de uso turístico, llamada KM Putri Sakinah, se hundió en las aguas de Padar alrededor de las 20:30 del viernes (13:30 GMT), tras lo cual se activó una búsqueda con lanchas y equipos de buceo. Según el informe preliminar del incidente, el motor la embarcación sufrió una avería que provocó el naufragio.
Los accidentes marítimos son comunes en Indonesia debido a las infraestructuras precarias, la sobrecarga de pasajeros y mercancías, el cumplimiento laxo de las normas de seguridad y las inclemencias meteorológicas.
Pesimismo en la familia
Enrique Ortuño ha explicado que la probabilidad de que sus tres nietos y su yerno sean hallados con vida son pocas. En declaraciones a EFE este sábado, Ortuño ha indicado que está en contacto continuo con su hija, que ha sobrevivido al naufragio junto a una de sus hijas.
"Mi hija y mi nieta salieron despedidas del barco porque se encontraban en una parte más alta. Cayeron al mar y han sido rescatadas, pero mis tres nietos y mi yerno posiblemente quedaron atrapados en el barco, que se partió y se hundió rápidamente", ha explicado Ortuño.
"Aún no podemos decir fallecidos, porque no se han encontrado los cuerpos, pero sí desaparecidos. Mi hija y mi nieta están a salvo y puedo hablar con ellas porque las instituciones se han volcado conmigo", detalla muy emocionado Enrique, que aguarda la resolución de esta tragedia con "fe", pero consciente de que "las probabilidades son pocas".
Este familiar, propietario de un conocido restaurante del paseo marítimo de la capital valenciana, asegura que está en contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores y que ha recibido también la llamada de la delegada del Gobierno. "El Ejército, la Policía Nacional, la Guardia Civil... Me lo están poniendo fácil, tienen contactos en todos los sitios, Yakarta, Komodo, Bali, son ejemplares", agradece el abuelo de los tres menores desaparecidos.