www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ANTROPOLOGÍA

Nuevas pruebas confirman que uno de los homínidos más antiguos caminaba erguido

Nuevas pruebas confirman que uno de los homínidos más antiguos caminaba erguido
Ampliar
(Foto: Scott Williams/NYU and Jason Heaton/University of Alabama Birmingham)
EL IMPARCIAL
viernes 02 de enero de 2026, 20:22h
Actualizado el: 08 de enero de 2026, 11:25h

Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances aporta evidencias sólidas de que Sahelanthropus tchadensis, un fósil de unos siete millones de años de antigüedad, era capaz de caminar de forma bípeda, lo que lo situaría como uno de los primeros ancestros conocidos del linaje humano.

La investigación, liderada por un equipo internacional de antropólogos, ha identificado en este primate fósil una estructura anatómica exclusiva de los homínidos bípedos: el tubérculo femoral, punto de inserción del ligamento iliofemoral, el más grande y potente del cuerpo humano y clave para la locomoción erguida. El hallazgo se ha realizado mediante técnicas de análisis tridimensional y comparación morfológica con especies actuales y fósiles.

Además del tubérculo femoral, el estudio confirma la presencia de otros dos rasgos asociados al bipedismo: una torsión natural del fémur —conocida como antetorsión femoral— que favorece la orientación frontal de las piernas durante la marcha, y una disposición de los músculos glúteos similar a la de los primeros homínidos, fundamental para estabilizar las caderas al caminar y mantenerse en pie.

Sahelanthropus tchadensis era esencialmente un simio bípedo, con un cerebro del tamaño del de un chimpancé, que probablemente alternaba la vida arborícola con el desplazamiento sobre el suelo”, explica Scott Williams, profesor asociado de Antropología en la Universidad de Nueva York y autor principal del estudio. “Pese a su apariencia primitiva, estaba adaptado al uso habitual de la postura y el movimiento bípede”.

El fósil fue descubierto a comienzos de los años 2000 en el desierto de Djurab, en Chad, por paleontólogos de la Universidad de Poitiers. Durante años, los análisis se centraron casi exclusivamente en el cráneo, lo que alimentó un intenso debate científico sobre si la especie debía considerarse o no un homínido. Estudios posteriores de los huesos del antebrazo y del fémur reavivaron la controversia.

En este nuevo trabajo, los investigadores han comparado los restos óseos de Sahelanthropus con los de primates actuales y especies fósiles, incluido Australopithecus, el grupo al que pertenecía la célebre “Lucy”, que vivió entre hace cuatro y dos millones de años. El análisis revela también que el fémur de Sahelanthropus era relativamente largo en comparación con el antebrazo, un patrón más cercano al de los homínidos que al de los grandes simios, caracterizados por brazos largos y piernas cortas.

Según los autores, aunque sus piernas eran más cortas que las de los humanos modernos, su proporción corporal se alejaba claramente de la de los simios y se aproximaba a la de los primeros antepasados humanos.

“Nuestro análisis proporciona pruebas directas de que Sahelanthropus tchadensis podía caminar sobre dos piernas”, concluye Williams. “Esto indica que el bipedismo surgió muy pronto en nuestra evolución, a partir de un ancestro que, en muchos aspectos, se parecía a los chimpancés y bonobos actuales”.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
1 comentarios