El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha eludido este lunes comentar las palabras del consejero delegado de Repsol, el vasco Josu Jon Imaz, ante el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien dio las "gracias por abrir la puerta a una Venezuela mejor".
"No seré yo quien añade presión a una empresa española; el momento es difícil y un empresario no es un diplomático ni el ministro de Exteriores", ha respondido Albares en un desayuno informativo al ser preguntado por la intervención Imaz ante Trump, en la que trasladó al presidente estadounidense que Repsol está preparada para "invertir con fuerza en Venezuela" y para multiplicar por tres su producción de crudo en Venezuela,
Albares ha defendido que lo que debe hacer la compañía es intentar salvaguardar sus intereses que "también son puestos de trabajo en España", y ha insistido en que "una empresa privada no es el ministro de Exteriores".
Ha asegurado que mantiene contacto con muchas de las principales empresas que están en Venezuela, como Repsol, Telefónica, BBVA o Mapfre, y que estas les trasladan que "no hay ningún cambio" aunque la situación es "muy compleja" y "complicada".
Por eso, ha pedido "no añadir más peso sobre sus espaldas al que ya llevan" las compañías españolas con presencia en el país caribeño.
Defensa del acuerdo con Mercosur
En el coloquio, Albares ha elogiado el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, convencido de que es un "paso histórico" en estos momentos, ya que, además de un acuerdo comercial, es un "compromiso político" con los países de América Latina.
A su juicio, se ha llegado a él porque todo el mundo ha sido consciente de que el futuro de Europa tiene que estar en las manos de los europeos y que hay que dar pasos claros para reforzarse ante las "superpotencias económicas".
Ante las protestas de los agricultores, ha garantizado que el Gobierno va a "acompañar" a cualquier sector que se vea afectado y ha asegurado que la política agraria común tiene una serie de instrumentos para compensar pérdidas que pueda haber.