Melbourne tuvo la suerte de presenciar historia del tenis y del deporte mundial. Como en Wimbledon 2024, Carlos Alcaraz evitó este domingo el deseado 25 Grand Slam de Novak Djokovic conquistando su primer Abierto de Australia para convertirse en el jugador más joven de la historia en ganar los cuatro Grand Slams.
Era su principal objetivo de 2026 y lo consiguió con una remontada épica ante el rey de Melbourne, que perdió su primera final de 11. Con 22 años y 272 días, el mejor tenista del mundo reconquistó Australia para España cuatro años después de la legendaria victoria de Rafa Nadal, presente en el palco, contra Daniil Medvedev y ya suma siete 'grandes' (dos Roland Garros, dos Wimbledon, dos Abierto de EEUU y un Open de Australia).
Djokovic barre a Alcaraz en el primer set
Djokovic evitó el cuarto Alcaraz – Sinner consecutivo en finales de Grand Slam con una brillante remontada ante el bicampeón del Abierto de Australia. Una victoria muy meritoria del serbio que tenía su segunda oportunidad de optar al ansiado 25 Grand Slam ante su verdugo en Wimbledon 2024.
En su décimo cara a cara, el sexto en ‘majors’, el inicio del duelo estuvo marcado por el dominio de los servicios, ya que solo se perdieron dos puntos en los tres primeros juegos en la quinta final entre ambos tenistas.
El serbio empezó muy bien: era sólido desde el fondo de pista, estable con la derecha y el revés. Su estabilidad en los intercambios fue clave para quebrarle el servicio al español en su tercera oportunidad y confirmó la rotura con autoridad (4-1).

El número cuatro del ranking ATP, superior desde el fondo, apretó con un 0-30 en el sexto juego remontado por el murciano, irregular con su derecha. ‘Nole’ no daba opción cuando sacaba porque solo perdió un punto con sus primeros saques.
Con 5-2, el jugador de 38 años alargó su superioridad desde el fondo guiado por su derecha para romper el servicio del murciano por segunda vez y llevarse el primer set por 6-2.
Alcaraz reacciona y le devuelve el 6-2
Como en Wimbledon 2023, el tenista de El Palmar comenzó perdiendo en una final que remontó. Para dar el primer paso hacia la remontada, el primer cabeza de serie acabó con la comodidad de su rival al servicio e incomodó desde su primer turno de devolución igualando los dos puntos al resto en el primer parcial. ‘Nole’ se llevó el juego, pero perdió por primera vez su saque en su segundo turno de la segunda manga gracias a la mejora del murciano desde el fondo y el dominio con su ‘drive’.
Djokovic tuvo una bola de ‘contrabreak’ en cuarto juego del segundo set, pero se le fue larga la derecha. El jugador de 22 años superó la presión del máximo ganador del torneo y confirmó el break con sufrimiento (3-1).
Tras el dominio en los servicios en dos juegos consecutivos, el tenista de Belgrado bajó su porcentaje de primeros y su rival lo aprovechó para generar otras dos bolas de quiebre. La solidez del número uno y la bajada de nivel del balcánico influyeron para que ‘Carlitos’ encarrilase el segundo set. Le devolvió el 6-2 con otro juego plácido.
El número uno anula la estrategia del serbio
El serbio, que fue al vestuario tras perder la segunda manga, sacó adelante un juego comprometido en el que remontó un 0-30 en un turno donde evidenció la bajada de efectividad con sus tiros. El número uno del ranking ATP sumaba más ‘winners’ y era efectivo con su derecha en un tramo disputado desde el fondo de pista.
En un set con el techo cerrado, ‘Djoker’ volvió a ganar un turno de servicio en blanco desde su brutal primer set. Un juego que le dio confianza para exigir a su rival en la final olímpica de París en un cuarto juego ganado por el murciano que firmó uno de los puntazos del envite.
La estabilidad desde el fondo y su acertada estrategia desplazando al serbio fueron vitales para cambiar el rumbo en el partido, puesto que el #1 del mundo quebró el saque con autoridad y lo confirmó para ponerse 4-2.
El español volvió a firmar otro puntazo gracias a su brillante defensa ante los potentes golpes del serbio, que fue más agresivo en este set de mucho nivel y de mucha presión. Alcaraz se la trasladó a su adversario teniendo opción de llevarse el parcial al resto. Lo consiguió siendo superior impulsado por su firme resistencia para lograr la rotura en su quinta bola de set.
Alcaraz vuelve a hacer historia
El español era un ‘muro’ desde el fondo y su defensa provocó los errores no forzados de un Djokovic que le costaba mucho ganar un punto. El bicampeón de Roland Garros estuvo muy cerca de dar un golpe en la final rozando un 2-0 de salida evitado por el rey de Melbourne anulando seis bolas de quiebre.
Salvar su saque aportó más confianza al balcánico, que fue lanzado a por la rotura para llevar la iniciativa en el marcador. Sin embargo, un Alcaraz sensacional seguía muy concentrado y prolongó su superioridad desde el fondo en el que sus dejadas aportaron varios puntos en momentos clave.
Los dos finalistas se intercambiaron turnos de saque relativamente cómodos hasta que el genio de Murcia apretó en el octavo juego para lograr un break que le situase a un juego de saborear la gloria del Abierto de Australia sin Juan Carlos Ferrero. ‘Djoker’ resistió y tuvo una bola de quiebre para situarse 5-4 y servicio, objetivo contrarrestado por el español en un tramo espectacular de la final.
El golpe definitivo llegó en el duodécimo juego. A Djokovic le temblaron las piernas con su saque y cedió un break muy doloroso que puso fin a su récord en Melbourne. Alcaraz vuelve a ser su pesadilla en Grand Slams con su 3/3 en finales. Es un elegido.