El dueño de X responde al anuncio de la vicepresidenta segunda de implantar una regulación "exhaustiva" de las plataformas tecnológicas.
El magnate Elon Musk, dueño de empresas como X (antes Twitter), SpaceX o Tesla, ha vuelto a la carga contra la vicepresidenta segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz: "Están asesinando a España", ha afirmado en un tuit el empresario.
Musk ha reaccionado así a la publicación de un vídeo de este jueves en el que la Díaz afirma que quien hoy use la red social X está "alimentando el odio de Elon Musk y de Donald Trump", al tiempo que defiende una regulación "exhaustiva" de las plataformas tecnológicas estadounidenses.
"Nosotros no somos vasallos ni de Elon Musk ni de Trump, y vengo defendiendo la regulación exhaustiva de las grandes tecnológicas norteamericanas", dijo Díaz a la prensa durante una visita a Estados Unidos, tras reunirse con la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, en la sede del organismo en Nueva York.
Díaz agregó que "no es justo que los empresarios españoles compitan en términos de cumplimiento de derechos laborales mientras existe una élite ultrarrica, amiga de Trump, que en nuestro país no paga impuestos".
Explicó que ella dejó de usar X para "no alimentar el uso de algoritmos que fomenten el odio", y subrayó que "cada cual tiene que decidir libremente si quiere contribuir a ello o no". "Yo me he ido (de X) hace ya muchísimo tiempo y la ciudadanía tiene que saber que cuando utiliza esa red social está alimentando las políticas de odio de Musk y de Trump", insistió.
El dueño de X, Tesla y SpaceX acusó el martes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de ser un "tirano y un traidor al pueblo español", después de que este anunciara su intención de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años e imponer mayores restricciones a las plataformas digitales.
Un día después, sería el fundador de Telegram, Pavel Durov, quien enviaba un mensaje urgente a los ocho millones de usuarios españoles de esa red social, advirtiendo de que Sánchez "está impulsando nuevas regulaciones peligrosas" que amenazan las libertades en internet para convertir a España en un Estado de vigilancia bajo el pretexto de proteger a sus ciudadanos.