El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha informado de que entre las 17:20 horas de ayer jueves y las 04:00 hora canaria de este viernes la red sísmica ha registrado un nuevo enjambre de eventos híbridos en Tenerife, compuesto por varios centenares de señales de muy baja amplitud.
En concreto, el Instituto Geográfico Nacional cifra en 876 los eventos sísmicos a una profundidad de unos ocho kilómetros, el de mayor magnitud de 0,7 mbLg, lo que hace que sea "un enjambre de muy baja energía" e imposibilita localizarlos todos de manera individual.
Se trata del séptimo enjambre de estas características detectado en la isla desde el 2 de octubre de 2016 y episodios similares se registraron el 14 de junio de 2019, el 16 de junio de 2022, el 12 de julio de 2022, el 14 de noviembre de 2024 y el 7 de agosto de 2025, ha señalado Involcan en sus redes sociales.
Como en ocasiones anteriores, la hipótesis más probable es que estos enjambres estén relacionados con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla. Este proceso se ha observado de manera recurrente desde 2016 y cuenta con el respaldo de datos geoquímicos y geofísicos independientes, entre ellos, el aumento de la emisión difusa de CO₂ en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del pico del volcán, precisa la entidad científica.
Una isla volcanicamente activa
El director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, Itahiza Domínguez, advierte de que las señales anómalas que desde hace diez años viene percibiendo la comunidad científica en Las Cañadas del Teide "nos dicen a gritos" que Tenerife es una isla volcanicamente activa.
¿Que esta actividad acabará derivando en una erupción? ¿Dónde y cuándo sería? Por el momento es imposible responder a esas preguntas, aunque por una cuestión de estadística, "a corto y medio plazo la probabilidad es relativamente baja, pero cuanto más tiempo pase, más posibilidades habrá", asegura el responsable en las islas del organismo al cargo de la vigilancia volcánica en España.
En una entrevista con EFE, el director del IGN en Canarias explica que "cada volcán es un mundo" y, por lo tanto, "no es fácil usar analogías", pues se dan casos en los que estas señales de baja intensidad, asociadas a movimientos de fluidos, se repiten continuamente sin que se produzca una erupción.
Domínguez detalla que en Canarias la corteza es "muy fina" y las erupciones necesitan magma, que "no aparece de pronto, de un día para otro", sino que se va acumulando bajo las islas durante mucho tiempo en reservorios, que "a veces se quedan fríos y no hacen nada" y otras acaban en una erupción como en La Palma.
"Tenerife lo es y todas las señales anómalas que hemos visto estos últimos diez años nos lo están diciendo a gritos. Por eso hay que estar pendientes y tener en cuenta que esto puede cambiar de un día para otro: empezar a tener una señal precursora de una erupción en un momento dado", analiza Itahiza Domínguez.
Recuerda que, históricamente, las erupciones en la isla del Teide han venido precedidas de una sucesión de terremotos sentidos por la población. "La cuestión es cuánto tiempo antes. Pueden ser semanas o meses", aunque en La Palma fueron siete días, en los que el terreno se abombó 30 centímetros.