El equipo de Seattle supo competir al límite para tumbar a los exigentes Rams. Darnold respondió en el día clave con una exhibición. Lawrence, decisivo al final.
Los Seattle Seahawks están de enhorabuena. Este domingo completaron el plan trazado hasta la Super Bowl del mejor modo, derrotando a dos rivales divisionales en los playoffs tras haberse coronado como el conjunto con el mejor récord de la NFL. El equipo muy bien entrenado por Mike Macdonald tumbó a Los Ángeles Rams en la final de la NFC por 31-27, en un partido en el que su mejor atributo, la imperial defensa que ha construido, dejó paso una ofensiva en la que brilló como nunca Sam Darnold. El Lumen Field al fin disfrutó y volverá a ver a sus jugadores pelear por el anillo tras más de diez años de espera.
El mejor Darnold, en el momento clave
La historia de esta Final de Conferencia recordará la actuación de Darnold. El 'quarterback' de los Seahawks jugó uno los mejores partidos de su carrera deportiva. Su tarjeta estadística lo evidencia: 346 yardas de pase (25 de 36 intentos conectados), tres 'touchdown' aéreos, ninguna intercepción y un 'passer rating' de 127,8 puntos. El pasador sacó lo mejor de su repertorio ante una defensa que le había costado seis intercepciones en los dos encuentros de temporada regular. Y, tras pasar por encima de los 49ers en la ronda divisional, todavía no ha incurrido en ninguna pérdida de balón en lo que va de playoffs. Así, con su sorprendente liderazgo, el conjunto del Estado de Washington viajará a San Clara para pelear por el trofeo Vince Lombardi el próximo ocho de febrero.
La realidad es que en esta jornada tanto Seahawks como Rams se mostraron excepcionales en ataque. Matthew Stafford, el pasador de los angelinos que está en plena carrera por el MVP del curso, también se salió del molde y terminó con 374 yardas de pase (22 de 35), tres 'touchdowns' aéreos y un 'passer rating' de 127,6 puntos. Su talento comandó a un bloque preparado por Sean McVay que supo responder a todos los golpes locales, empezando por el pase de 51 yardas de Darnold a Rashid Shaheed que el explosivo 'running back' Kenneth Walker usó para inaugurar el marcador por tierra (7-0).
El reto estaba servido y los visitantes contestaron en este duelo de poder a poder, quizá entre los dos mejores escuadrones de la liga. Stafford se inventó un láser sensacional que recibió el extraordinario receptor Puka Nacua (acabó con 165 yardas) y Harrison Mevis anotó un 'field goal' de 44 yardas para recortar el marcador (7-3). Acto y seguido el 'quarterback' de los californianos conectó un envío hacia Kyren Williams para remontar el electrónico (10-13). Los Rams habían dado un golpe sobre la mesa lleno de personalidad, pero el apasionado público de Seattle recibió una alegría antes del descanso: restaban 1:55 minutos para el intermedio y la ofensiva dirigida por Klint Kubiak llegó a la orilla con éxito. Darnold pintó dos pases precisos, el último de 14 yardas que Jaxon Smith-Njigba tradujo en otro 'touchdown' postrero (17-13). El mejor receptor del año dejó así su impronta.
La traca final
La tribuna se fue al parón encendida y volvió a aún más eufórica, ya que un 'punt' del genial Michael Dickson derivó en un error visitante trascendental. Xavier Smith falló en la recepción de la patada y el espledendoroso cuerpo de equipos especiales de los Seahawks devoró la oportunidad. Darnold agradeció el regalo facturando un pase de 17 yardas para Jake Bobo que añadió otra anotación al encuentro (24-13). Aún así, los pupilos de McVay no se fueron a la lona y regresaron a la dinámica cuando Stafford encontró a Davante Adams (24-20). La emoción estaba por las nubes cuando el enfrentamiento llegaba al desenlace repleto de incertidumbre.
Emergió en estas alturas Cooper Kupp. El receptor que fue MVP de la Super Bowl LVI con los Rams se vengó de su ex equipo, que se había deshecho de él hace sólo unos meses. Con la presión por las nubes se coló en la 'end zone' con el balón para distanciar de nuevo a sus actuales compañeros (31-20). Entonces aconteció un fallo grosero en la trinchera local que pudo haberles costado carísimo. El 'cornerback' Riq Woolen celebró una gran acción de su defensa (que no estaba teniendo el día) de forma provocativa y su equipo fue sancionado con 15 yardas de penalización, entregando a los angelinos un oxígeno que Stafford amortizó con un pase impresionante de 34 yardas que Nacua recibió para reengancharse al encuentro (31-27).
Se llegó al final con un resultado corto y los Rams dispusieron de la posesión para remontar y colocar a los Seahawks en una posición abrasiva. Sin embargo, la defensiva de Macdonald revivió a tiempo para forzar a los visitantes a jugarse un 'cuarto down' en la yarda seis de Seattle, cuando restaban todavía casi cinco minutos de tiempo. De repente, Stafford se topó con el punto de inflexión en el que se jugaba la temporada... y falló. Le sorprendió el movimiento decisivo de DeMarcus Lawrence. El resabiado 'pass rusher', que había forzado un 'fumble' (Josh Jobe provocó otro), se descolgó por sorpresa en cobertura y taponó la opción de pase hacia Williams. El pasador tuvo que elegir una opción más complicada y Devon Witherspoon rompió su pase hacia Terrance Ferguson. A partir de ahí los locales sólo debían quemar el reloj y lo hicieron. Kupp arrancó un primer 'down' que sentenció el triunfo que ilusiona a 'The 12' después de una larga travesía por el desierto. Los New England Patriots, última parada hacia la gloria.