El Instituto Nacional de Estadística ha certificado que 272.482 ciudadanos marroquíes fueron...
El Instituto Nacional de Estadística ha certificado que 272.482 ciudadanos marroquíes fueron legalizados en España entre 2022 y 2024. Dado el ritmo creciente del tsunami legislador, se cree que la cifra ha crecido considerablemente en 2025. Se confirma también que, en el año 2022, 55.463 ciudadanos marroquíes recibieron la nacionalidad española y con ella el derecho a votar en las elecciones generales. No parece aventurado afirmar que en los años posteriores a 2022, los nacionalizados marroquíes habrán crecido porcentualmente. Ampliado el censo, los marroquíes votarán aquello que consideren más conveniente, si bien parece lógico pensar que tendrán en cuenta quién les ha otorgado la nacionalidad y a qué cifras se han elevado las ayudas económicas del mínimo vital y las subvenciones por hijo y vivienda.
Las encuestas que pronostican el derrumbe del PSOE sanchista no tienen en cuenta la modificación que puede sufrir el censo. Las cifras señaladas en este comentario no son más que la punta del iceberg. No parece que en Génova haya alarma por lo que puede suponer la prolongación del censo, pero expertos en materia electoral han manifestado su alarma y piensan que el sanchismo otorgará la nacionalidad a cuantos extranjeros sean necesarios para equilibrar el desfase actual en el resultado de los comicios.
No vale la pena extenderse en elucubraciones. Está claro que Pedro Sánchez, si perdiera las elecciones, puede trasvasarse desde su poltrona monclovita hasta el banquillo de los acusados. Hará todo lo posible por evitarlo. Y trabaja activamente para chasquear una vez más a Alberto Núñez Feijóo que disfruta de la vida, incensado todos los días por los agradaores gallegos que le rodean.