La Moncloa ya ha colgado en su página web los documentos relativos al 23F, que pueden consultarse en este enlace.
Los documentos secretos del 23F desclasificados por el Gobierno incluyen desde la transcripción de conversaciones telefónicas del golpista Antonio Tejero desde el Congreso sitiado por los agentes a su mando hasta notas informativas del CESID previas a la asonado, durante el asalto y posteriores.
El Gobierno ha habilitado un acceso a la documentación a través de la página web de Moncloa en la que figuran las 153 "unidades documentales" repartidas por los Departamentos de origen, es decir, los ministerios del Interior, Defensa y Asuntos Exteriores.
Uno de los primeros que es posible consultar es la transcripción de una conversación entre Juan García Carrés, el único civil condenado por el golpe, y el teniente coronel Tejero, mientras se encontraba en el interior del Congreso.
García Carrés le informa de que "va un regimiento para allá" y le pide que aguante, "que la victoria es para España". "Juanillo, no me hagas propaganda, coño", le responde el teniente coronel, que, nervioso, intercala numerosos tacos en sus contestaciones.
Su interlocutor deja que Tejero hable con su mujer para tranquilizarla: "No hombre, no, no va a haber sangre, hija mía. No te preocupes. ¿Que te quiero muy poco? ja ja ja", le dice el guardia civil antes de mandarle un beso.
Los documentos muestran que uno de los soldados que formó parte de la unidad que la tarde del 23F tomó la sede de TVE en apoyo al asalto al Congreso, relató en una conversación telefónica el día siguiente que la orden de su capitán fue de "tirar a matar".
El diálogo está incluido en un documento titulado "Conversaciones telefónicas de la unidad militar El Pardo", en el que se transcriben las llamadas recibidas en el cuartel el día 24.
En una de ellas, el interlocutor, o interlocutora, saluda a un soldado, cuyo nombre es transcrito como "John" en el documento, aunque seguramente se trate de Jon, en euskera, por las formas verbales propias de los hablantes vascos en castellano que usan en la conversación.
Jon le cuenta que pasaron la tarde y "toda la noche" en Prado del Rey y que la orden se la dio su capitán.
"O sea, que ese estaba en el complot", le pregunta quien le llama, pero el soldado indica que no lo sabe y que solo piensa en que ahora están asfixiados, sin haber dormido nada. Añade, no obstante, que su capitán recibía órdenes, "del coronel y estos".
Relata que la tarde del 23F les ordenaron preparar los petates como para irse de maniobras y que cuando llegaron a Televisión Española les prohibieron hablar con nadie. Describe luego la orden: "El primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y ni seguro ni nada", en probable referencia a cómo reaccionar ante quien se opusiera a la toma del control del ente público, desde el que se emitieron marchas militares.
Papel de los servicios secretos
Otro informe de los servicios de inteligencia revela que seis personas o bien conocían los hechos antes de ese día o bien planificaron un "apoyo operativo" al golpe de Estado y luego trataron de encubrir su participación.
Otros miembros de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME) del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID, el actual CNI) adoptaron posteriormente "posturas de solidaridad" con aquellos que participaron en la asonada. El documento se centra en la actividad de la AOME, unidad de élite dotada de cierta autonomía dentro de los servicios secretos españoles.
Finalmente solo dos miembros de esa unidad fueron procesados judicialmente y solo uno condenado, el capitán Vicente Gómez Iglesias. Fue condenado a 6 años y se le concedió el indulto en 1984.
El comandante José Cortina fue juzgado y absuelto. Según el informe deL CESID, "no está comprobado que lo supiera, pero hay indicios de que así fuera". Según el documento, hay constancia de contactos de Cortina con el nuncio y con el embajador de Estados Unidos en Madrid en fechas previas al 23F, según reveló Gómez Iglesias.
Fracasado el golpe, en la unidad se dio orden de activar la Operación Mister y se corrigieron fechas para intentar justificar los movimientos del personal de la AOME el día 23 de febrero.
El documento señala que fue el comandante Cortina quien reunió el día 24 de febrero, tras la fallida asonada, al capitán García Almenta, el sargento Sales Maroto y el cabo Monge Segura para activar la operación.
La dirección del CESID encargó un informe para aclarar lo ocurrido en la unidad, y detectó contradicciones en las declaraciones de esos mandos, por lo que el jefe de la unidad y el resto de los implicados causaron baja. Los servicios secretos detectaron después "faltas de disciplina y lealtad" con los nuevos mandos de la unidad y muestras de solidaridad con los que habían sido dados de baja. "Por esa razón causaron baja cuatro agentes", añade el informe.