El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió este viernes su postura de rechazo a la guerra contra Irán durante la cumbre bilateral con Portugal, aunque el primer ministro luso, Luís Montenegro, evitó alinearse plenamente con España en el enfrentamiento diplomático con Donald Trump.
Ambos mandatarios comparecieron tras la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa celebrada en La Rábida (Huelva), donde mostraron coincidencias en la necesidad de rebajar la tensión internacional, pero también matices en su relación con Estados Unidos y en la respuesta a la guerra en Oriente Próximo.
Montenegro subrayó que Portugal no quiere aumentar la tensión entre aliados. "Portugal no va a contribuir a aumentar la tensión, va a intentar disminuirla", afirmó. Sin embargo, dejó claro que su país se sitúa junto a los socios que están sufriendo ataques por parte de Irán.
"Portugal tiene necesariamente que ponerse al lado de aquellos países que están sufriendo estos ataques. Por lo tanto, estamos al lado de Estados Unidos", señaló el dirigente portugués, que también expresó su apoyo a la defensa de Chipre por parte de España.
Diferencias sobre la relación con EEUU
Las diferencias entre ambos gobiernos también se reflejan en el uso de bases militares. Mientras el Ejecutivo español ha rechazado que Estados Unidos utilice las bases conjuntas de Rota y Morón en operaciones relacionadas con la guerra contra Irán, el Gobierno portugués sí ha autorizado el uso de la base de las Azores, aunque limitado a fines defensivos.
La tensión con Washington se ha intensificado después de que Trump amenazara con romper las relaciones comerciales con España. Sánchez evitó responder directamente a esas advertencias, aunque expresó su "respeto por la Presidencia de Estados Unidos" y su "admiración por la sociedad estadounidense".
Sánchez alerta del impacto económico de la guerra
El presidente del Gobierno advirtió de que el conflicto tendrá consecuencias económicas en Europa, especialmente por el encarecimiento del petróleo y el aumento de la inflación.
"La escalada bélica en Oriente Próximo supone una amenaza real para la prosperidad de las empresas y las familias", afirmó Sánchez, quien insistió en que el aumento del coste de la vida no responde a decisiones del Ejecutivo español, sino a la guerra que calificó de "ilegal".
En contraste, Montenegro anunció que Portugal reducirá temporalmente el IVA de los carburantes si el precio del combustible supera determinados niveles, mientras que el Gobierno español se limitó a recordar las ayudas aplicadas en crisis anteriores sin anunciar nuevas medidas.