La obra Trece riendo unos de otros del escultor Juan Muñoz, que fue instalada en el acceso peatonal a la Puerta de Jerónimos del Museo del Prado con motivo de la exposición “Historias de arte” dedicada a su obra, permanecerá dos años más en su actual ubicación.
"Esta permanencia ha sido posible gracias a la generosidad de la institución que gestiona la obra y los derechos del artista, lo que permitirá enriquecer el patrimonio y las colecciones del Museo, así como el entorno del edificio Villanueva, su sede histórica", afirma el Prado en un comunicado.
Este legado temporal es un reconocimiento de los legatarios de Juan Muñoz al éxito de la muestra y al interés de los visitantes por la exposición, comisariada por Vicente Todolí, que ha sido visitada por cerca de cien mil personas.