Una investigación periodística para la agencia Reuters, firmada por Simon Gardner, James Pearson y Blake Morrison, ha revelado la posible identidad del artista urbano Banksy, conocido por realizar grafitis y pinturas murales en ciudades de todo el mundo.
Su identidad ha sido objeto de debate durante décadas, y en su anonimato reside gran parte del valor de su obra, que incluye escenas como Niña con globo, una de las obras más icónicas del siglo XXI.
La investigación, titulada En busca de Bansky, recorre la trayectoria del artista durante años a partir de documentos judiciales, registros y obras aparecidas en diferentes ciudades. El punto de partida es una de ellas, en la ciudad ucraniana de Horenka, descubierta en 2022, y que muestra a un hombre dándose un baño de burbujas.
Tras trasladarse a la región y entrevistar a vecinos de la localidad, los periodistas cuentan que según los testimonios, tres hombres bajaron de una ambulancia aparcada junto a un edificio en ruinas y que utilizaron sprays de pintura y plantillas de cartón para grafitear el famoso mural de la bañera.
Uno de estos hombres fue identificado como el fotógrafo británico Giles Duley, y otras pistas condujeron hacia el músico Robert del Naja, vocalista del grupo Massive Atack, como posible candidato a ser el verdadero Bansky. Más tarde, los periodistas concluyeron que su papel habría sido de colaborador ocasional.
Para seguir recabando datos, la investigación se trasladó una década antes, hasta el año 2000 en la ciudad de Nueva York, donde el artista fue pillado "con las manos en la masa" pintando en una valla publicitaria en un bloque de apartamentos en Manhattan.
El expediente judicial y la confesión del artista detenido, con fecha 18 de septiembre del 2000 y al que tuvieron acceso los reporteros, recogen la firma del británico Robert Gunningham, quien se concluye que es la identidad real de Bansky.
Para confirmar esta teoría, los periodistas recurrieron al libro de Steve Lazarides, mánager de Bansky hasta 2008, y que recogía fotos del grafiti pintado en la madrugada del 18 de septiembre. La coincidencia era exacta con la obra que Gunningham admitió haber pintado ante la policía ese mismo día.
Cuando la fama de Bansky ya estaba consolidada, medios como el londinense The Mail on Sunday se lanzaron a la investigación de la identidad del artista, que ya señalaba entonces a Gunningham, artista nacido en Bristol en 1973.
Sin embargo, todos los registros de la existencia de Gunningham desparecieron. Todo apuntaba a que el artista había cambiado su identidad y adoptado el nombre de David Jones, el más común en Reino Unido, con el fin de que no pudieran rastrearle.
Aún así, los investigadores lo consiguieron. Según los registros de inmigración, un individuo con el nombre de David Jones cruzó la frontera hacia Ucrania el 28 de octubre de 2022, mismo día en que cruzaron Del Naja y Duley, sospechosos de colaborar para el grafiti de la bañera. Además, el pasaporte tenía la misma fecha del nacimiento que Gunningham, lo que para los periodistas cierra el círculo de pruebas.
No obstante, ni Bansky ni gente pertenciente a su círculo cercano, entrevistados por Reuters, han confirmado esta información, que prefieren proteger la identidad del artista.
El abogado de Banksy, Mark Stephens, afirmó que publicar su identidad podría "violar la privacidad del artista, interferir con su obra y ponerle en peligro", ya que está acusado de vandalismo.
"Trabajar de forma anónima o bajo un seudónimo sirve a intereses sociales vitales. Protege la libertad de expresión al permitir que los creadores digan la verdad al poder sin temor a represalias, censura o persecución, especialmente cuando abordan temas delicados como la política, la religión o la justicia social", detalla Stephens.