Las Galerías de la Academia de Venecia han iniciado este jueves la restauración del Retablo de San Giobbe de Giovanni Bellini, una de las obras maestras del Renacimiento italiano. Por primera vez, el proyecto se llevará a cabo en un museo y de forma totalmente abierta al público, lo que permitirá a los visitantes observar todas las fases del proceso de conservación.
El retablo fue pintado entre 1478 y 1480 para la iglesia veneciana de San Giobbe y muestra a la Virgen entronizada con el niño Jesús en brazos y rodeada de los santos Francisco, Juan el Bautista, Domingo, Sebastián, Luis de Touluse y Job (Giobbe, en italiano).
San Giobbe es una de las obras más destacadas de Bellini y marcó un punto de inflexión en la evolución de la producción de retablos en Venecia, concebido para estar ubicado en un gran ábside coronado por una bóveda artesonada.
Las instituciones artísticas han acordado que por primera vez la restauración se haga en la propia sala de exposiciones, donde se ha habilitado un laboratorio temporal para que los visitantes puedan ver cómo se interviene sobre la obra sin interrumpir su visita al museo.
El retablo ha sido objeto de intervenciones anteriores desde su retirada de la iglesia veneciana a principios del siglo XIX y su traslado a las Galerías. Los trabajos de conservación han ido orientados a la mejora del soporte de madera, debilitado por el paso del tiempo y que ha llegado a afectar a la capa exterior de pintura.
El soporte consiste en trece tablones de álamo reforzados con capas de yeso y cola. En cuanto a la pintura, el estilo de Giovanni mezcla la pincelada simple y colores minimalistas, con no más de tres pigmentos mezclados.
La organización internacional Venetian Heritage colaborará en la nueva intervención del retablo, después de haber participado en la recuperación de obras como el techo de Vasari y la restauración de La adivina, de Giovanni Battista.