En España en 2024 se notificaron 4.270 casos autóctonos de tuberculosis, un 8,3% más que en 2023, con una tasa de 8,8 casos por cada 100.000 habitantes, según datos del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica .
De ese 8,3% de aumento, el 64,4% de los casos se produjo en hombres menores de 15 años y la mitad corresponde a personas nacidas fuera de España, según ha dado a conocer este martes el Ministerio de Sanidad.
Según la información analizada por el Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII, el seguimiento de la patología es complejo al tratarse de menores y nacidos en otro país lo que pone de manifiesto el cambio de los patrones de vulnerabilidad y la dificultad de seguimiento de los casos.
En comparación con 2015, la tasa de notificación se ha reducido un 17%. No obstante, desde 2021 hay una tendencia ascendente y cuatro comunidades autónomas ya presentan tasas superiores a las registradas en ese año.
Qué es
La tuberculosis (TB) es una enfermedad transmisible causada por bacterias del complejo Mycobacterium tuberculosis. Puede afectar a cualquier órgano, siendo la forma pulmonar la más frecuente.
Cómo se transmite
El mecanismo de transmisión más habitual es persona a persona por vía aérea. Los enfermos con lesiones pulmonares eliminan bacilos en suspensión especialmente al toser o estornudar. Cuando estos bacilos llegan al pulmón de otra persona causan una nueva infección. En el 90% de los infectados la respuesta inmunitaria es suficiente para evitar el desarrollo de enfermedad y los bacilos permanecen en estado latente.
En el otro 10% la infección causa enfermedad y se producen manifestaciones clínicas. El riesgo de desarrollar la enfermedad es máximo los dos primeros años tras la infección.
El principal factor de riesgo que aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedad entre los infectados es la infección por VIH, pero hay otros como son la diabetes, la silicosis, estar en tratamiento con terapia inmunosupresora, la insuficiencia renal crónica, las neoplasias, etc.
Cuáles son los síntomas
- Pérdida de peso
- Cansancio, fatiga
- Fiebre y escalofríos, sobre todo por las tardes
- Sudores nocturnos
- En las formas pulmonares (las más frecuentes), puede aparecer también:Tos severa que dure tres semanas o más.
- Dolor torácico
- Hemoptisis (expulsar sangre al toser)
Cómo se trata
La enfermedad se trata con una combinación de antibióticos específicos, durante al menos seis meses.
Si el tratamiento no se toma de forma adecuada, las bacterias pueden hacerse resistentes a los medicamentos, lo que implica mayores dificultades para combatir la enfermedad.
El paciente con tuberculosis pulmonar o laríngea, deberá quedarse en casa durante las primeras semanas del tratamiento para no transmitir la enfermedad a personas cercanas, guardando reposo en aislamiento relativo.