La objetividad exige reconocer que Alberto Núñez Feijóo se ha convertido...
La objetividad exige reconocer que Alberto Núñez Feijóo se ha convertido en un excelente orador parlamentario, en un temible diputado que encabeza la oposición en el Congreso de los Diputados.
Hoy ha estado ciertamente magnífico. En un cuarto de hora ha condensado los principales despropósitos, los descomunales errores, las contradicciones permanentes de Pedro Sánchez. El presidente del Partido Popular ha sabido desgranar los errores sanchistas en política internacional y también en la administración nacional tanto en los aspectos económicos como en los sociales y laborales. Ha dejado descarnadamente a las claras la situación insostenible que zarandea al presidente del Gobierno desde el palacio de la Moncloa al sencillo caminar por la calle; desde la rebeldía de una parte del Consejo de Ministros al ninguneo de las naciones aliadas.
Hasta los partidos de la coalición gubernamental chantajean a Sánchez; mientras el fundamentalismo islámico se permite utilizar la imagen de nuestro presidente del Gobierno, su vera efigie, en los misiles que Irán lanza sobre Israel, la dictadura islámica contra la democracia israelí.
Pedro Sánchez, conforme a la pura exigencia democrática, debería convocar elecciones generales de forma inmediata. Los que le conocen bien creen que no lo hará. Está ocupado en otorgar cartas de nacionalidad a hijos y nietos de republicanos exiliados en 1939, y a inmigrantes del más vario calado. Pretende articular un censo nuevo que le permita ganar el próximo año las elecciones generales.
España, en fin, se tambalea nacional e internacionalmente por la obsesión sanchista de la permanecer en el poder. Alberto Núñez Feijóo ha resumido en su espléndida intervención parlamentaria de hoy la realidad de la situación insostenible que resquebraja la presidencia del Gobierno.