Una gran llamarada de gas continúa quemando desde anoche en las inmediaciones de la estación de metro de la Plaça de Sants de Barcelona tras la deflagración que dejó ocho operarios heridos, dos de ellos de gravedad.
Los bomberos han trabajado durante toda la madrugada, controlando la llamarada con una columna de agua, ha informado el Ayuntamiento de Barcelona, que ha asegurado que los servicios de emergencia trabajan de forma coordinada con la compañía de gas para eliminar la fuga y que no se ha detectado más escapes en la zona, por lo que el metro funciona con normalidad.
La zona continúa acordonada y la Guardia Urbana recomienda evitar los desplazamientos por las inmediaciones del lugar del suceso.
Según informó anoche el consistorio, sobre las 14:40 horas de ayer miércoles se produjo una fuga de gas en el entorno de la estación de metro, que actualmente se encuentra en obras, cuando una tubería resultó afectada debido a los trabajos.
Técnicos de la compañía de gas y efectivos de los bomberos trabajaban para controlar la incidencia cuando, sobre las 22:50 horas, se produjo una deflagración.
El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) atendió a los ocho heridos en el centro avanzado que desplegó en el lugar, que luego fueron derivados a los hospitales Vall d'Hebron y Clínic de Barcelona.
Según el SEM, los dos heridos de gravedad fueron trasladados al Hospital Vall d'Hebron, donde también se atendió a otros dos menos graves, mientras que al Hospital Clínico se derivó a un herido menos grave y a tres leves.
El Ayuntamiento de Barcelona ha informado este jueves de que están realizado calas en la calle y que estos trabajos no acabarán previsiblemente antes del mediodía.
Los bomberos están llevando a cabo controles y mediciones en la estación y no han detectado la presencia de gas en el interior de la misma, por lo que se mantiene la circulación de las líneas L1 y L5, aunque se ha cerrado el acceso de Galileu a la estación de Plaça de Sants de la L5.
El autobús que cubre el corte por las obras de la L1 realiza su recorrido desde plaza Espanya con normalidad, aunque no para en Plaça de Sants, y el incidente ha obligado a desviar cinco líneas de autobús de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB).
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y los tenientes de alcalde Albert Batlle y Raquel Gil han seguido la evolución del incidente desde el lugar de los hechos, según el ayuntamiento.