El salto internacional de Elena Olmos ya es una realidad. La artista cacereña ha viajado hasta el Museo del Louvre para conquistar París en el salón internacional Women in Louvre II, celebrado del 10 al 12 de abril.
El evento, organizado en el Carrousel du Louvre de París, ha contado con más de 25 artistas femeninas de diferentes países con el objetivo de reivindicar el talento femenino en el panorama artístico contemporáneo. La iniciativa, impulsada por Art Queens Gallery, se ha convertido en una plataforma para proyectar nuevas voces en el circuito internacional, en el que la obra de Elena Olmos se ha ganado un lugar destacado.
En su caso, esta oportunidad llega tras años de trabajo constante. Su trayectoria, desarrollada principalmente en Madrid, ciudad donde reside, combina la pintura con el periodismo, una dualidad que ha llevado a su obra hasta espacios como Museo Chicote, Picalagartos, Impact Hub Chueca, Hotel Intercontinental y galería BAAL.
Sin embargo, ese crecimiento no ha diluido su identidad de origen. Gran parte de su obra se articula en torno a la identidad y a sus raíces cacereñas, que la artista reivindica como parte inseparable de su identidad creativa.
Una obra para el Louvre
La artista ha creado una obra nueva para esta exposición, titulada "Pulse-Couleur Brute", un lienzo de un metro por un metro. Acostumbrada a trabajar cuadros de gran tamaño y de hasta tres metros, Elena Olmos recibió la condición de realizar una pieza más contenida, por lo que se decantó por realizar una pieza específica para la ocasión.
A través del acrílico, la artista plantea una interpretación del presente como escenario fragmentado y en tensión, marcado por fenómenos como la sobreinformación, la aceleración digital y el conflicto.
Olmos explica que en su obra se contraponen dos fuerzas; por un lado lo roto y excesivo del ahora, y por otro, lo que resiste, como la esperanza y la alegría. "Lo que antepone a la destrucción es la creación", explica la artista, que entiende la pintura como un espacio para la belleza frente al caos.
Su forma de concebir el arte, basado en el compromiso y la dedicación, también se percibe en los detalles que rodean su trabajo, ya que la propia artista trasladó la obra en coche hasta París para evitar que se dañara.
Elena Olmos es la única artista española y extremeña que ha participado en el salón internacional, con una propuesta que apuesta por el arte como un lugar desde el que seguir interpretando y cuestionando el mundo actual.