Tanta estrechez pulula por doquier, que da vértigo. Tanta hay hasta el delirio, como pa’ perder el senti’o. Aunque también termina hartando.
Estrechitos cuyas mentes no dan. Sí, porque hay maderas que nomás no agarran el barniz. Lambisconean a Trump, siguen viendo en su país una superpotencia imbatible, el escollo en Irán les pasa de noche o se ofenden porque un señalado como criminal de Guerra y otro acusado de pederasta, no sean secundados por España. En este punto, déjeme señalar que Netanyahu acaba de recibir una segunda orden de aprensión como criminal de guerra. Con ese ni a la esquina. Desde luego, sus descalificaciones a Sánchez y a España valen un comino. Es un impresentable y así hay que tratarlo, cuya narrativa de limpieza étnica y Gran Israel es idéntica a la Gran Germania y la limpieza étnica aplicada a su pueblo por los nazis. Qué orgullo que te descalifique alguien así, dicho con el más rotundo sarcasmo. No inventen.
Estrechitos, sí, quienes, además de recurrir al insulto facilón y mediocre a la gente de izquierda con tonteras tales como ‘zurdos’, se creen que EE.UU. está llamado a mandar quién debe y quién no, gobernar en Irán, no obstante que Irán le demuestra no ser Venezuela. Y estrechitos compran pleito ajeno, como Milei, poniendo a su país en un innecesario e irresponsable predicamento. No pasarán ese insulto, ya le dijeron en Teherán, pero el “León” es muy suyo y no se entera.
Estrechitos como quienes se mal creen que a base de insultos han de merecerse gobernar. Eso pasa a los priistas mexicanos, que han demostrado por un siglo ser congénitamente incapacitados para la honradez y el desempeño eficaz en el gobierno. Y que llevan unos meses en campaña con spots insultando a sus adversarios, los que los echaron del poder, de mamar insaciables la ubre sin hartarse y creyéndose de sí mismos que estaban destinados a ser los dueños de México y llevan las cuentas claras sumando 7 años fuera de la posibilidad de seguir saqueando México a sus anchas como lo hicieron. Su dirigente, Alito, señalado de desfalcador, usa reperiquetas que lo ridiculizan atacando adversarios, mientras uno de sus correligionarios, Del Mazo, deberá responder por el faltante de más mil millones de pesos en Edomex. Es que lo que tocan, lo desfalcan. De entre priistas no hay cabeza que peines que no salga piojosa. Y quieren regresar.
Estrechito Trump, peleándose con el Papa. Pero la querella borde del yanqui con Su Santidad responde a los mismos fanfarrones creadores de “me fundo mi iglesia a lo Enrique VIII” y de ahí la pretensión majadera de sentirse Jesucristo. Faceto. Qué bajo ha caído el yanqui y qué ordinario. Los analistas acertaron al decir que tarde que temprano, colisionarían. Aquí caben dos acotaciones. La primera, los estrechitos que le responden a LXIV que es el Anticristo. Qué sosos. Qué “argumento” tan estúpido y trasnochado lanzan sus corifeos. No es un debate religioso como quisieran desde su protestantismo irredento. Es un diferendo serio entre dos sujetos poderosos a su modo. Trump no tiene derecho a invadir a nadie, a deponer a nadie ni a callar a nadie. ¿No representa el país de las libertades? Es propaganda barata de cuestionables parámetros. Y estamos viéndolo de nuevo.
Además, sí, en polos opuestos el neoyorquino y el Papa. Por fortuna. No podía ser de otra manera. El amigo de Epstein solo se hace fuera de la bacinica otra vez. Otra vez. Y repítase las veces que se requiera: Trump no nos deja boquiabiertos ni nos impresiona. Uno termina viéndolo como Dios ve a los conejos: tarugos y…Y estrechitos quienes ante las fotos de Melania Trump con Epstein, le aplauden su “entereza” pidiendo que paren ya de relacionarla con su conocido al que nunca conoció. Qué pelma resultó la “individua individual”, debemos de admitirlo.
Alguien ha escrito en un periódico mexicano que Trump ya debió enterarse que pelearse con Persia y con El Vaticano, es pelearse con la Historia. A mayor abundamiento, podemos añadir qué estrechito el vicepresidente yanqui diciéndole a León XIV que tenga cuidado al hablar de teología. ¡Ja! pobre, no se entera que clamar por la paz no es tema solo de teología, esa paz que Vance y su panda de facinerosos en el gabinete trumpista y su jefe, desprecian. Y ese no cuidado es el que pone Trump al creerse Cristo. Dando lecciones Vance. ¡Vaya desvergüenza!
Estrechito Trump al decir que Europa, la OTAN lo dejaron solo. Bobo. Europa no necesita un 11 de septiembre, lección no aprendida por los yanquis. Y que no se adorne tanto. La OTAN no existe para proteger a Europa. No, existe para frenar a los soviéticos y, luego, otra vez a los rusos en su expansión arrebatándole a los yanquis Europa. Es distinto ¿verdad? los matices y la Historia sí importan. Podrá soltar la OTAN que es el escudo de defensa yanqui, pero solo debilitará a EE.UU. renunciando a otra parcela de poder, ya que declive el yanqui es persistente, apertrechándose y aislándose en las Américas, donde no faltan rastreros que quieran servirle de tapete. Ahí está la reciente vergonzante cumbre de Miami.
Estrechitos quienes afirman transición (sic) de Cuba, pero a su modo, gusto y capricho, haciéndola “un gran campo de golf”. Vaya, vaya. Para eso tanto ruido. Hagamos notar que no para mantener, bien que mal, la infraestructura y acciones en pro de educación, sanidad o deporte, que, quiérase que no, fueron cartas de la Revolución Cubana. De una Cuba que dejó de exportar solo bongoleros y rumberas como hasta el 59, al gusto yanqui, cosa también innegable. Campo de Golf… qué visión tan estrechita para un gran país como Cuba. Falta que alguien sea tan estrechito que niegue la grandeza cubana, que no será Trump quien la defina y menos Rubio, quien niega que existiera una revolución. Va bien perdido. Jenízaro a quien no le importa cometer crímenes de lesa humanidad en la patria de sus padres, actitud propia de quien no es cubano ni posee la cubanidad.
Las estrecheces pueden conducir a aplaudir el ascenso de Keiko Fujimori, que en realidad pinta para desastre total de conseguirlo y a respirar por la derrota de Orbán en Hungría a manos de un supuesto europeísta, uno que pinta más para dibujar el avance de la extrema derecha, que, entendemos desde la democracia, tampoco es positiva. Para pensárselo y dejarse de estrecheces y espejismos.
Estrechitos los asesores de Trump que se mal piensan que su arrogancia y su poderío militar son suficientes para imponer al mundo su voluntad. Estrechitos sin ver que su país sobreendeudado y con una economía sobrecalentada no está para sostener conflictos armados, sin entender que a los más no interesa sostener su imperialismo ni siquiera con la banderita de la democracia a modo o de llevarla a quienes no se la están pidiendo, encubriendo su deseo de robarse el petróleo iraní. ¿Qué quieren desarmar Irán y quedarse Groenlandia para proteger al mundo de Rusia y China? ¿y quién lo protegerá de EE.UU.? qué badulaques resultaron.
Por último, estrechitos los que se ha mal creído que China no está ahí y jugando su juego. Ya hemos dicho en esta columna que esta es la segunda Guerra Fría, pero a tres bandas. Y China está jugando sus cartas. Tiene a Israel en la mira, por atacar a Irán su proveedor y le ha mandado mensaje claro y puntual: “si usas armas nucleares, tú serás el primero es desaparecer”. Hay gente de religión judía que se jacta de ser una tradición milenaria. Pues, que sepan que la milenaria China no se anda con rodeos. Y China ha dicho a EE.UU. “tú te inventaste esta guerra” respondiendo a los chantajes, reproches y amenazas de EE.UU. a imponerle aranceles por, pretexta, ayudar o vender armas a Irán. Da igual el motivo con tal de revertir la derrota yanqui de la última guerra comercial, dispuestos a desencadenar otra. Y de nuevo, China ya dijo en abril del año pasado que “estamos preparados para iniciar cualquier tipo de guerra” y subrayo de lo cualquier tipo. Las fanfarronerías yanquis solo impresionan a los estrechitos.