Un gol de bandera de la estrella escocesa decidió un derbi intenso en Valdebebas.
Caroline Weir, una de las mejores jugadoras de la Liga F cuyo futuro está en duda, decantó a favor del Real Madrid el derbi ante el Atlético de Madrid con una gran volea en la acción más brillante de un duelo en el que el conjunto rojiblanco acabó por merecer un mejor resultado. El triunfo permite al cuadro de Pau Quesada mantener los tres puntos de ventaja sobre la Real Sociedad en la lucha por el subcampeonato pero desveló una vez más lagunas en su fútbol que estuvieron a punto de costarle la victoria.
Un gol de videoteca
El Atlético, en tanto, se marcha con su primera derrota en el Alfredo di Stéfano desde 2022, ya que desde entonces no había perdido en el feudo madridista. Aún así, lo hace después de haber tenido una notable capacidad de reacción, de haber dominado a su eterno rival y de haber tenido ocasiones para al menos empatar. Lo peor, ante la final de la Copa de la Reina del próximo sábado ante el Barcelona en el estadio Gran Canaria, fue que su capitana, la guardameta Lola Gallardo, se tuvo que retirar en el segundo tiempo con molestias en la pierna izquierda.
La buena puesta en escena del Real Madrid, fraguada en la habilidad y velocidad de la colombiana Linda Caicedo, encontró la recompensa de la volea de Weir a los 25 minutos después de que la cafetera, la francesa Naoemie Feller y la propia escocesa rozasen el gol. En cambio, el gol, en lugar de consolidar el juego del conjunto blanco motivó aún más a las pupilas de José Herrera. Las rojiblancas, que encadenaban ocho victorias consecutivas entre todas las competiciones, dieron un paso adelante, se adueñaron del balón y pasaron a dominar el encuentro.
Con un Real Madrid cada vez más atrás, el Atlético de Madrid creció más con la entrada de la brasileña Luany y la internacional española Amaiur Sarriegi. Las ocasiones claras ante la germana Merle Frohms, titular de nuevo en lugar de Misa Rodríguez, se sucedieron, pero la falta de acierto condenó al conjunto rojiblanco, cuya superioridad mereció más que esta derrota firmada por la única luz del choque ante la meta rival que encendió Caroline Weir.