Después de un final de carrera surrealista, marcado por las caídas y errores de trazada, el español Igor Arrieta (UAE) levantó los brazos como vencedor de la quinta etapa del Giro de Italia disputada entre Praia a Mare y Potenza, de 203 kilómetros en la que ganó el duelo de manera inverosímil al portugués Afonso Eulalio (Bahrain Victorious), nuevo 'maglia rosa'. Increíble duelo entre Arrieta y Eulalio, héroes de la jornada. El español, después de una caída a 13 km de meta y de salirse se la carretera a falta de 2, fue capaz de aprovechar otra caída del luso para remontar y luego rectificar la trazada, volver a la ruta de carrera y superar al rival en la recta de meta, a escaso metros de la línea.
Un triunfo emocionante
Surrealista victoria de Arrieta (Uharte Arakil, Navarra, 23 años), la segunda como profesional, su estreno en el World Tour. Aún tuvo tiempo para degustar su éxito entrando con 2 segundos delante de Eulalio, frustrado por no ganar la etapa, pero feliz de rosa. El tiempo del navarro fue de 5h.07.51, a 39, 5 km/hora. La tercera plaza fue para Guillermo Silva, a 51 segundos. Después un rosario de corredores hasta la llegada del grupo del líder Giulio Ciccone, a 7.20 minutos. En la general Eulalio aventaja en 2.51 minutos a Arrieta y en 3.34 sobre Christian Scaroni. Los favoritos, con Vingegaard, Bernal y compañía a más de 6 minutos. "No sé qué decir, estoy muy contento. Esta victoria significa mucho. he tenido una caída, este Giro es muy especial para mi. Cuando caí sabía que tenía que seguir. Al final he ganado, increíble", dijo Arrieta en meta
Comienzo explosivo bajo un auténtico aguacero que no acobardó al trío formado por el colombiano Einer Rubio (Movistar), el ya famoso 'exmaglia rosa' uruguayo Guillermo Silva (Astana) y el portugués Afonso Eulalio (Bahrain). Escapada inicial en plena subida a Prestieri (3a, 13 km al 4,6 por ciento), un ascenso de salida, a balón parado, que exigió calentamiento previo. Coronó en cabeza Einer Rubio, y en el descenso se unieron Campenaerts, un hombre de Vingegaard, y Garofoli (Soudal). El pelotón tenía al alcance al quinteto rebelde, pero permitió que creciera el proyecto con otos cinco corredores, entre ellos Igor Arrieta y Jonathan Narváez. Movistar incluyó a Lorenzo Milesi, otra muestra del interés por buscar el triunfo de etapa.
La fuga no era propicia para el líder Ciccone, pues Einer Rubio estaba a solo 10 segundos en la general. Le tocó al Lidl Trek la responsabilidad de perseguir en condiciones dantescas: largo descenso, diluvio permanente y orquesta con el ruido de los frenos, afectados por el agua. El eritreo Gebreigzabhier asumió el papel de locomotora. "El factor Rubio", líder virtual del Giro todo el día, animó a que otros equipos, como el Red Bull de Pellizzari e Ineos de Bernal echaran una mano al Lidl en labores de caza. Previo al inicio de la subida a Monte Grande de Viggiano (2a, 6,6 km al 9,2), el punto clave del día, atacó Arrieta en cabeza, mientras que Rubio daba muestras de debilidad.
La traca final
Abrió hueco el ciclista navarro, a quien se unió Eulalio a 3 de la cima, una compañía peligrosa, ya que el luso estaba a 1.11 en la general. Ambos coronaron juntos, con 1.10 minutos sobre Silva, Scaroni y Garofoli y 3 minutos sobre el pelotón. Rubio ya había claudicado, y el líder Ciccone estaba tirando por la borda la magla rosa. Ciccone llegó a tener la fuga a 2 minutos, pero nadie tiró en la persecución, al italiano lo dejaron solo, y en vez de malgastar energías, se resignó a olvidarse de aquel sueño rosa que tuvo desde niño. A 31 de meta estaba a 4.38 de Arrieta y Eulalio, el luso enfilado al liderato.
Con los últimos 28 km en descenso, exceptuando un muro corto, pero duro, de 300 metros al 12 por ciento a 3 de meta, Arrieta y Elulalio unieron fuerzas ante la persecución de Milesi, Garofoli, Scaroni y Silva. Intereses comunes, el español por ganar la etapa y el luso por la 'maglia rosa'. Pero el día pasado por agua guardó pesadas bromas al navarro y a su rival. Arrieta se fue suelo a 13 km de Potenza. A Eulalio, solo en cabeza y con los 6 segundos de premio del esprint bonificado, se le abrieron las puertas de la gloria de par en par. La oportunidad de su vida ante sí, pero la desgracia lo derribó cuando estaba a punto de afrontar el último muro previo a meta.
Se juntaron de nuevo ambos protagonistas. Magullados, heridos, pero al frente solo a 5 km de la última línea, ya sin oposición cercana. Fuera chubasqueros a la entrada de la capital de Basilicata, en los Apeninos Lucanos. Incluso asomó el sol para recibir a los dos héroes de la jornada. No acabaron ahí las desgracias para Arrieta. A 2 km de meta se pasó de frenada y se metió por una carretera errónea. De nuevo un chollo para Eulalio, quien apretó los dientes con la meta a tiro de piedra. Se presentó en la última recta, todo a su favor, pero en un día de milagros encadenados, apareció Arrieta como por arte de magia, se emparejó con Eulalio, lo superó y el resto queda para la historia.
Este jueves se disputa la sexta etapa entre Paestum y Nápoles, de 141 km de recorrido. Etapa clara para un desenlace al esprint, por lo que los velocistas no deberían dejar pasar la posibilidad de lucirse antes de la llegada de la montaña. Atención a los últimos 400 metros porque "pican" hacia arriba con un porcentaje al 4,8 por ciento.