Telefónica ha ultimado la venta de su histórica sede en la Gran Vía de Madrid. El magnate cartagenero Tomás Olivo adquirirá el edificio, con más de 100 años de historia, después de haber formalizado una oferta a la compañía por 200 millones de euros.
La oferta, adelantada por Nuevo Digital Murcia, supone uno de los mayores movimientos inmoviliarios en la capital y ha sido presentada por General de Galerías Comerciales (GGC), sociedad controlada por el empresario murciano.
La venta de la sede se enmarca en la estrategia de Telefónica de reducir su peso inmobiliario para ganar liquidez, reducir la deuda y reforzar sus inversiones tecnológicas.
El edificio de 90 metros de altura también ha llamado la atención de otras firmas internacionales, entre ellas la aseguradora italiana Generali, el fondo estadounidense Bain Capital y el Grupo Romero, de Perú. No obstante, las limitaciones impuestas por el Ayuntamiento de Madrid para su protección, que obliga a conservar gran parte de sus elementos originales, han atrasado su adjudicación al comprometer los posibles usos del edificio.
Tomás Olivo, sexto en la lista Forbes y con un patrimonio de 4.600 millones, es propietario de una decena de centros comerciales en territorio nacional. En estos momentos, también gestiona la apertura del mayor centro comercial de Madrid, ubicado en Valdebebas y con una superficie de 145.000 metros cuadrados.
La sede de la teleco, que Olivo adquirirá por una cifra cercana a los 200 millones de euros, fue construido entre 1926 y 1929 como sede de la antigua Compañía Telefónica Nacional de España. Actualmente, alberga el Espacio Fundación Telefónica y la tienda principal de la compañía en la capital.