La mayoría del Congreso ha apoyado este martes la propuesta de ERC, Junts, Podemos, BNG y Compromís para reducir los requisitos que se exige a los partidos para formar un grupo parlamentario tras las elecciones, lo que otorgará a los partidos minoritarios más medios materiales y económicos en la Cámara y una mayor capacidad de iniciativa.
En plena avalancha de casos de corrupción, el PSOE ha respaldado la reforma del Reglamento del Congreso planteada por varios de sus socios de investidura, que ha superado el primer trámite parlamentario con 178 votos a favor y 171 en contra, y el PP y Vox han acusado a los grupo minoritarios de "chantajear" al PSOE en el tramo final de la legislatura.
En estos momentos para tener grupo parlamentario se necesitan al menos 15 diputados, pero pueden también formarlo quienes hayan logrado al menos cinco escaños y, al menos, el 15% de los votos en las circunscripciones en que hayan presentado candidatura o el 5% de los emitidos en el conjunto de la nación.
La iniciativa que este martes ha sido tomada en consideración rebaja esas cifras y plantea exigir solo el 10% del voto en las circunscripciones en las que se ha presentado el partido o el 3% en el conjunto del país.
El portavoz del PSOE, Joaquín Martínez Salmerón, tras recordar al PP que en el pasado ha prestado diputados a formaciones minoritarias para que pudieran contar con grupo propio, ha defendido una reforma que fija reglas "claras y transparentes". "La fragmentación política no la provoca el reglamento; la decide la ciudadanía cuando vota en libertad y la obligación de esta Cámara no es corregirla, sino asumirla y respetarla", ha señalado.
Desde el PP, José Antonio Bermúdez ha denunciado lo que considera un nuevo chantaje al PSOE por parte de sus aliados para conseguir "privilegios", adaptar las reglas parlamentarias a sus "intereses partidistas" y blindarse ante una "previsible perdida de apoyo" en próximas elecciones.
En estos momentos las cuatro principales grupos, que representan el 91% de los diputados, consumen menos tiempo de intervención en la tribuna del hemiciclo que los que representan el 9%, según los cálculos del diputado popular, quien ha considerado que la reforma no es ni proporcional ni democrática.
También ha mostrado su total rechazo el portavoz de Vox, Ignacio Gil Lázaro, quien ha acusado a los aliados de Sánchez de aprovechar otra "ventana de oportunidad" al ver al presidente del Gobierno "más necesitado que nunca" de su apoyo.