El hijo de la princesa Mette-Marit, Marius Borg Høiby, ha pasado la noche en un hospital del este de Noruega, según ha informado el medio noruego Se og Hør.
En prisión preventiva y a la espera de la sentencia en el proceso en el que está investigado por 40 delitos, prevista para el próximo lunes, el hijo mayor de la princesa heredera ha sido hospitalizado por causas desconocidas.
El Tribunal de Apelación noruego rechazó este miércoles que Marius Borg pudiera cumplir el resto de su prisión preventiva en casa para poder estar con su madre, enferma y a la espera de recibir un transplante debido al empeoramiento de una fibrosis pulmonar crónica.
"Saber que cada domingo puede ser la última vez, porque no sabemos cuándo tendrá un nuevo pulmón y es una operación de alto riesgo... Estar encerrado mientras sé que mamá está tan mal es insoportable", dijo Høiby el pasado lunes ante el juez, según recogió NRK.
A pesar de que un juzgado de primera instancia de Oslo había aceptado su petición por el "bajo riesgo" de quebrantar las prohibiciones de acercarse a una de las víctimas, el Tribunal alegó que "sigue existiendo un alto grado de probabilidad" de que el hijo de Mette-Marit pueda volver a cometer algún delito.
"El Tribunal de Apelación no cree que la enfermedad de la madre reduzca el riesgo de restablecimiento del contacto con las víctimas, con el riesgo de nuevos delitos que existe. No se trata de una cuestión de voluntad, sino de capacidad, estilo de vida y factores de riesgo", consta en el fallo reproducido por la televisión pública NRK.
Høiby, de 29 años, lleva encarcelado desde el 2 de febrero, la víspera del inicio del juicio, y ya había pedido anteriormente cumplir el resto de su prisión preventiva en su casa con una tobillera eléctrica, una solicitud rechazada por la Justicia.
La Fiscalía noruega ha pedido siete años y siete meses de cárcel para Høiby, en un caso cuya sentencia será difundida el próximo lunes. Høiby está acusado, además de las cuatro violaciones a otras tantas mujeres mientras dormían, de seis casos de conducta sexual vejatoria y otros de agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños, alteración del orden público y de tráfico.
La defensa del joven -fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon- pide que lo absuelvan de las acusaciones más graves y acepta una pena menor de un año y seis meses por los cargos que ha reconocido, entre ellos transportar marihuana y amenazas.
El hijo de Mette-Marit, que no forma parte de la Casa Real, ha admitido con anterioridad tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de padecer trastornos psicológicos.