El mexicano del UAE emuló a Pogacar con un doblete final y la general. Tuckwell, segundo por sorpresa. Seixas abandonó tras su caída.
El mexicano Isaac Del Toro (UAE), con la segunda exhibición consecutiva en alta montaña, tomó el relevo de su jefe supremo Tadej Pogacar como ganador de la 78 edición del Tour de Auvernia Ródano Alpes (ex Dauphiné), en la que se subió al podio como tercero el español Juan Ayuso. Después de su exhibición en el Grand Colombier, en la etapa reina volvió a emerger la figura de Isaac Del Toro (Ensenada, 22 años), implacable con una ataque lejano que le otorgó el exDauphiné y la última etapa disputada entre Beaufort y Plateau de Solaison - Brison, de 120.1 km.
Implacable Del Toro, superior en las dos etapas claves de montaña, mostrando un estado de forma superior ante el inminente Tour de Francia. Su hachazo le permitió volver a alzar los brazos, esta vez con un tiempo de 3h.35.07, 1 minuto antes que Juan Ayuso y el noruego Johannessen. El español, combativo y más calculador que en la víspera, se superó para acabar tercero en la general. También salvó los muebles el australiano Luke Tuckwell, quien no pudo retener el maillot amarillo, pero se hizo con la segunda plaza. Los Rodríguez, Cristian y Carlos, ocuparon puestos en el top 10 de la etapa, y el primero de ellos el octavo de la general. El manchego José Felix Parra, décimo, se convirtió en corredor sorpresa de la ronda.
Del Toro reina con una superioridad tremenda
Etapa reina para echar el telón al exDauphiné, con 2 puertos de primera y otros 2 de categoría especial, y casi 4.000 metros de desnivel. Una jornada propia del Tour de Francia que se animó de inmediato con una escapada interesante, aunque demasiado lejana para la dureza del día. Se animaron 8 corredores, de nuevo Carlos Rodríguez, De Plus y Vauquelin formando mayoría para el Ineos. El andaluz empeñado en buscar un triunfo que le ponga en órbita para el Tour de Francia. El grupo aventurero se completó con Bisiaux, Steinhauser, Valentin Paret-Peintre, Harold Tejada y el rey de la montaña Clément Braz Afonso.
El mejor clasificado era el francés Bisieux, a 4.40, lo que no alteró demasiado al sector de los favoritos, centrados en jugarse la carrera en el último ascenso al Plateau de Solaison, punto fijado para la batalla final. La fuga superó el Col du Pré, la Montée de Bisanne (Especial, 11,5 al 8,6) y el Col de Aravis, nombres familiares en la historia del Tour, en la Alta Saboya, un escenario elegido para despejar la incógnita de quién sería el sucesor de Tadej Pogacar en el palmarés.
El pelotón nunca dejó que la avanzadilla juntara muchos minutos de adelanto. El Lidl Trek de Ayuso así lo dejó entrever poniendo a Carlos Verona a perseguir a un ritmo muy alto. El ciclista de Jávea quería optar a la general, o al menos a ganar la etapa y quitarse la espina de la "estupidez" que le costó la victoria la víspera al atacar demasido pronto en el Grand Colombier.
Seixas preocupa a Francia
El Plateau de Solaison (Especial, 11,5 al 8,9), una joya reciente del ciclismo francés descubierta en la Vuelta a Saboya y Tour del Porvenir, era un precioso escenario para el final de fiesta. A pie de puerto llegó la fuga con 47 segundos de renta respecto a la marabunta dirigida entonces por el Visma y el UAE, con la papeletas preparadas para sus candidato al poder, Matteo Jorgenson e Isaac del Toro. UAE fue con todo en la subida. Pablo Torres tensó la cuerda para hacer la primera selección entre los favoritos y de paso poner a los fugados a tiro de piedra. Cuando el madrileño se apartó, a 8,8 km de meta, Del Toro enganchó con Rodríguez y Paret Peintre. Jorgenson ni intentó seguir al mexicano, Ayuso se descolgó, y Tuckwell se despidió del maillot amarillo.
La siguiente víctima fue Carlos Rodríguez, exhausto tras una larga escapada. Del Toro, con rostro impasible, comenzó su particular cronoscalada. Directo al título, firme en su pedaleo, con referencias que ya le daban el título a 6 km de la cima. En ese momento Ayuso soltó su carta por el podio, capaz de soltar a Jorgenson y Johannessen.
Ascenso triunfal para Del Toro, que no cedió un solo segundo en los últimos km. Segundo triunfo consecutivo en final en alto, apareciendo en los momentos claves y decisivo. Un aviso para el Tour y un dato que debe alegrar a Pogacar, pues tendrá un compañero de garantías para pelear por su quinto titulo en París. La victoria del mexicano es la número 28 de su palmarés, la séptima de la temporada, la tercera en una general después del Tour de los UAE y Tirreno Adriático. Un paso más de un corredor llamado a abrillantar su palmarés con grandes logros.