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Ensayo

Alejandro Entrambasaguas: La Sagrada familia

lunes 22 de junio de 2026, 00:43h
Actualizado el: 22/06/2026 12:33h
Alejandro Entrambasaguas: La Sagrada familia

Prólogo de Alfonso Ussía. La Esfera de los Libros. Madrid, 2026. 495 páginas. 22,90 €. Libro electrónico: 9,99 €.

Por Alfredo Crespo Alacázar

En La Sagrada familia. El ascenso meteórico del entorno de Pedro Sánchez, Alejandro Entrambasaguas nos ofrece una investigación periodística minuciosa, centrada sobre el que se ha convertido en rasgo distintivo del actual gobierno de la Nación: la corrupción que rodea al presidente y a su círculo familiar (esposa, padres, hermanos, suegros…). En este proceder se ha advertido un patrón fijo como es el empleo de los recursos públicos al servicio de intereses privados de naturaleza económica, algo que se aprecia en la creación de dudosos nuevos cargos, que se otorgan sin seguir criterios de selección objetivos, o en la concesión de subvenciones de manera arbitraria: “El modus operandi del músico seguía el mismo esquema que el de su cuñada, Begoña Gómez. Hacer valer su estatus familiar para negociar con ministerios, influir en decisiones de altos cargos y asegurarse de que su actividad profesional recibiera fondos, recursos y apoyo institucional sin una competencia real” (p. 96).

Una primera lección que debe extraer el lector es la flagrante contradicción con el espíritu que justificó la moción de censura que el sanchismo lideró en 2018 contra el gobierno de Rajoy. En segundo lugar, la amenaza permanente a todos aquellos que están haciendo llegar a la opinión pública los comportamientos ilícitos y delictivos del clan Sánchez. Un buen ejemplo lo hallamos en las campañas desatadas contra la juez Beatriz Biedma, encargada de juzgar a su hermano, o contra el juez Peinado que ha sentado en el banquillo a Begoña Gómez: “El mensaje que se lanza es nítido. Quien ose tocar a los del entorno presidencial deberá enfrentarse también al poder político” (p. 159).

En íntima relación con el argumento anterior, los tópicos y los lugares comunes presiden la respuesta del gobierno en pleno y de sus bien subvencionadas terminales mediáticas, apelando de manera sistemática a la existencia de una “ultraderecha” que quiere finiquitar la agenda progresista de Sánchez.

No obstante, esta cacareada agenda progresista entra en una evidente contradicción, como bien refleja el autor, con el tipo de “actividades empresariales” por las que se hizo multimillonario su suegro Sabiniano Gómez: “negocios diseñados para ofrecer lo que no se declara, en locales que figuran como gimnasios, restaurantes o centros de bienestar. Y que hoy, sin haber cambiado de manos, se mira en el espejo de un Gobierno que proclama su feminismo como bandera” (p. 373). Estas paradojas se pasan por alto en el argumentario de Moncloa, en el que la respuesta prioriza siempre lo emocional.

En efecto, un claro ejemplo de este proceder lo encontramos en la famosa Carta a la ciudadanía del líder socialista, el enésimo ejemplo de su huida hacia adelante, demostrando unas notables dotes para desviar la atención de los problemas reales o cuando menos intentarlo. Como subraya Alejandro Entrambasaguas: “Mientras la inflación seguía golpeando los bolsillos de los ciudadanos, el desempleo se mantenía en cifras preocupantes y las cesiones a los partidos independentistas catalanes y vascos continuaban, Sánchez optaba por presentar un relato de introspección personal totalmente desconectado de las preocupaciones cotidianas de los españoles” (p.259).

Aún con todo ello, de la lectura de la obra podemos extraer razones para el optimismo relacionadas con la actuación del poder judicial y de algunos sectores de la prensa que han ejercido como un verdadero cuarto poder, fiscalizando de manera oportuna comportamientos antagónicos a la ética que debe guiar el funcionamiento de las instituciones públicas.

Asimismo, de una manera más particular, Entrambasaguas se encarga de hacer llegar de manera sobresaliente al lector el esfuerzo y la perseverancia de ciertos magistrados, lo que supone una señal del funcionamiento óptimo del Estado de Derecho.

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