Doblete de la estrella francesa que le coloca sólo por detrás del argentino como m áximo goleador histórico del torneo. Triunfo sencillo con Olise encendido.
Francia accedió este martes a la ronda eliminatoria del Mundial 2026. Certificó el billete a los dieciseisavos en un partido tranquilo ante la débil Irak. El doblete de Kylian Mbappé encarriló un trasiego calmado hacia la goleada que certificaría Ousmane Dembélé. Así, el seleccionado dirigido por Didier Deschamps está cumpliendo con el favoritismo con el que partió en este desafío y comanda su grupo sin ningún tipo de contratiempo. Por superar, superaron también esta madrugada la tremenda tormenta eléctrica que interrumpió el espectáculo en el Lincoln Financial Field de Filadelfia (Estados Unidos) durante más de dos horas.
El bloque galo posee una plantilla tan amplia y rebosante de talento que en esta fase de grupos se permite rotar en la segunda jornada y repartir descansos. Esta vez le tocó a Aurelién Tchouaméni, Désiré Doué y a Théo Hernández guardar reposo. Tomaron la alternativa en sus respectivos puestos Manu Koné, Bradley Barcola y Lucas Digné, y con estos suplentes ascendidos a la titularidad saltaron al césped con ganas de resolver el compromiso por la vía rápida. Presionaron con todo y combinaron con fluidez para apocar a un combinado preparado por Graham Arnold que quiso jugar por abajo desde atrás pese a la enorme diferencia de calidad técnica que mediaba entre los dos conjuntos.
Francia, a placer
Así pues, no les quedó otra a los iraquíes que encerrarse en su tercio de campo y achicar. Y no les funcionaría la jugada porque en 'Les Blues' juega uno de los futbolistas que más atracción están generando en estas semanas de Copa del Mundo. Se trata de Michael Olise, un extremo capaz de fluctuar por toda la mediapunta en busca de asociaciones afiladas o, directamente, de asistencias quirúrgicas. En el minuto 15 conectó a Mbappé y el delantero estelar inauguró el marcador con un zurdazo fulgurante que viajó desde la media distancia hasta la redes sin que el meta Ahmed Basil pudiera reaccionar a tiempo.
La diana del madridista, con la que igualó la marca de Ronaldo Nazario en los Mundiales (15 tantos), calmó los ánimos y la ambición de Francia. Los europeos pasaron entonces a gestionar la ventaja con templanza, desde las combinaciones horizontales. Esperando que de forma natural, en base a la finura de su tridente, emergieran las ocasiones ante la muralla asiática. Tal y como ocurrió en el exitoso debut firmado ante Senegal. Y en ese navegar pausado llegaría el parón publicitario decretado por la FIFA. Un entretiempo del que no volvería Aymen Hussein, el mito, capitán y goleador iraquí en su estreno contra Noruega.
Se marchó la referencia ofensiva de Arnold por lesión y apareció la temida lluvia, con una factura abrumadora. En poco tiempo se amontonaban las cortinas de agua sobre el verde y ese contexto ayudó a la ampliación de la densidad de los futbolistas. No ocurriría ya nada más destacable antes del camino a los vestuarios. A duras penas aguantó la compostura del tapete pero no pasaría ni un suspiro desde que el colegiado Drew Fischer señaló el descanso y la megafonía del estadio proclamara la suspensión del fútbol por la cercanía de una tormenta eléctrica. De inmediato quedó desierto cada rincón del recinto, gradas incluídas. Es el peaje de organizar un Mundial en esas multimillonarias latitudes.
Mbappé, a por los récords
Más de dos horas después volvieron los futbolistas al campo para comenzar la rutina de calentamiento. Había que ponerse en marcha de nuevo. Y en una reproducción exacta del inicio del choque, el sistema preparado por Deschamps recuperó el hambre del prólogo para sentenciar el envite. Había empezado Irak con más peso, domando el cuero a través de los destacados Zidane Iqbal (mediocentro, 23 años, canterano del Manchester United) y Merchas Doski (lateral zurdo, 26 años, nacido y criado en Alemania). Era su momento, la guinda al sueño cumplido que representaba volver a jugar una Copa del Mundo tras 40 años de ausencia. El regalo y el premio a una política de reclutamiento exitosa que se ha cimentado en la captación de talento proveniente de los hijos de la diáspora que lleva décadas huyendo de la turbulenta política del país asiático.
Ese poso balompédico nutrido en el Viejo Continente ha mezclado muy bien con la simiente local. El ejemplo paradigmático es Ali Jasim (22 años, nacido en Bagdad y fichado en 2024 por el Como de Cesc Fábregas). Esta noche no pudo jugar por el duro golpe sufrido en el debut de la pasada semana y lo notaron sus compañeros. Cuenta con categoría y visión para distribuir, lo que aumentaría la profundidad del vacío dejado en un seleccionado que quiso salir jugando desde la cueva con Francia delante también en la reanudación. La valentía sin cualidades es imprudencia y en esta fecha lo pagaron (tal y como les había ocurrido ante Haaland hace unos días). En el minuto 54 el central Zaid Tahseen, presionado, entregó una cesión terrible a su portero, Dembélé pescó en el problema ajeno y le regaló a Mbappé el 2-0.
'Les Bleus' estaban apretando para poder relajarse en el desenlace y Olise fue el encargado de cumplir con el mandato de su seleccionador. Avisó de inmediato con una vaselina preciosa que levantó al público del asiento aunque se estrellase en el larguero y en el minuto 66 dibujó un pase entre líneas perfecto, que dejó a Dembélé en un mano a mano con el arquero que el Balón de Oro no desaprovecharía. Hasta ahí llegó la competitividad y el minutaje se quearía con más talento compareciendo del lado francés (Doué, Rayan Cherki, Maghnes Akliouche), aunque el ritmo ya se había desplomado. Sólo la inagotable voracidad de Mbappé mantendría la llama. El astro galo festejó su partido 100 con la selección francesa igualando el récord mundialista del icónico Miroslav Klose y respondiendo a Lionel Messi, cuya marca le queda a sólo dos tantos.
Ficha técnica
3- Francia: Mike Maignan; Jules Koundé (Malo Gusto, m.83), Dayot Upamecano, William Saliba, Lucas Digne; Manu Koné, Adrien Rabiot; Michael Olise (Rayan Cherki, m.68), Ousmane Dembélé (Désiré Doué, m.68), Bradley Barcola (Maghnes Akliouche, m.83) y Kylian Mbappé (Marcus Thuram, m.90)
0- Irak: Ahmed Basil; Merchas Doski, Akam Hashim, Zaid Tahseen (Rebin Sulaka, m.60), Hussein Ali; Amir Al-Ammari (Aimar Sher, m.68), Zaid Ismael (Youssef Amyn, m.60), Ahmed Qasem, Zidane Iqbal; Ibrahim Bayesh (Marko Farji, m.68) y Aymen Hussein (Ali Al-Hamadi, m.26).
Goles: 1-0, min.14: Kylian Mbappé; 2-0, min.54: Kylian Mbappé; 3-0, min.66: Ousmane Dembélé.
Árbitro: Drew Fischer (Canadá). Amonestó a Amir Al-Ammari.
Incidencias: partido de la segunda jornada del Grupo I del Mundial 2026 disputado en el estadio Lincoln Financial Field de Filadelfia ante unos 68.324 espectadores (lleno).