www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ingeniería inversa

IBM desarrolla una versión artificial del cerebro de un gato

viernes 26 de diciembre de 2008, 10:56h
El proyecto de investigación desarrolla lo que llaman computación cognitiva, y combina los conocimientos de los neurobiólogos, los científicos de materiales, los informáticos y los psicólogos. Un esfuerzo multidisciplinar para recrear el órgano más complejo de todos. El objetivo es que el cerebro sintético pueda simular y emular habilidades propias del cerebro, como la percepción, la sensación, la acción y la interacción con el entorno.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DAPRA por las siglas de Defense Advanced Research Projects Agency), es muy consciente de las posibilidades de este proyecto de investigación, denominado SyNASPE, en áreas como el proceso de datos a gran escala, la toma de decisiones o el reconocimiento de rostros. Por este motivo, el Gobierno, por medio de esta agencia, lo subvenciona con 4,9 millones de euros.

Ingeniería inversa
El jefe del equipo científico, Dharmendra Modha procedente de la empresa privada, destaca que “la mente tiene la capacidad de integrar la información ambigua que procede de los sentidos, y puede crear, sin esfuerzo, categorías como tiempo, espacio, objeto, y su interrelación desde los datos sensoriales”. Modha reconoce que “no hay computador que pueda acercarse ni remotamente las notables hazañas que realiza la mente”. “La idea central de la computación cognitiva es crear máquinas inteligentes como mentes haciendo ingeniería inversa se la estructura, las funciones y el comportamiento del cerebro”.

La idea no es nueva, por supuesto. Pero cierta tecnología que hace posible, por vez primera, intentarlo, sí. Y es que no ha sido hasta hace pocos años que la comunidad tecnológica no ha logrado una densidad de chips cercana a la de nuestras neuronas, del orden de 10.000 millones por centímetro cuadrado.

La forma de trabajar de estos cerebros artificiales sería distinta de los ordenadores que conocemos. Éstos tienen programas, aplicaciones, que realizan ciertas funciones prefijadas, que ponen en marcha la mano del hombre. Estos nuevos ordenadores observan datos en principio incongruentes, los clasifican y “entienden” en función de experiencias previas, y actúan en consecuencia. Son sistemas expertos, que van ganando conocimiento con la experiencia y acumulan una memoria que les hace ser más “inteligentes”.