Los talibanes denunciaron este lunes que al menos 36 civiles murieron y más de 163 resultaron heridos tras bombardeos nocturnos paquistaníes en el este de Afganistán, una ofensiva que Islamabad justificó como respuesta a previos ataques terroristas.
"El número de víctimas de los ataques ocurridos anoche asciende, hasta el momento, a 36 civiles fallecidos, entre ellos mujeres y niños, además de 163 heridos", detalló el portavoz adjunto del gobierno talibán, Hamdullah Fitrat, en su cuenta de X.
Islamabad aseguró que la operación fue una respuesta a "recientes y múltiples incidentes terroristas" dentro de Pakistán y que los ataques estuvieron dirigidos contra refugios de Jamaat-ul-Ahrar y Fitna al Khwarij, nombres con los que las autoridades paquistaníes se refieren a facciones vinculadas a los talibanes paquistaníes.
La ofensiva dejó 29 insurgentes muertos, según indicó en X el ministro paquistaní de Información, Attaullah Tarar.
Además de los bombardeos, las tropas paquistaníes llevaron a cabo una operación terrestre en el distrito fronterizo de Bajaur, donde abatieron a cuatro insurgentes, incluido un alto comandante, según Islamabad.
El ministro precisó que esta respuesta militar se produjo tras el asalto perpetrado este fin de semana por Jamaat-ul-Ahrar, una facción de los talibanes paquistaníes (TTP), contra un campamento paramilitar de la fuerza especial Rangers en la ciudad de Karachi, donde murieron tres soldados y otros cuatro resultaron heridos.